La “Gran América del Norte”, la nueva doctrina de Estados Unidos para volver a ordenar a América Latina bajo sus intereses
Estados Unidos presentó una nueva doctrina hemisférica que vuelve a ubicar a América Latina dentro de su propio mapa de seguridad. Argentina participó de la reunión y acompañó una declaración conjunta sin cuestionar el lugar que Washington busca asignarle a la región.
Por Valentina Roncallo Orsolini.

El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, presentó la idea durante la Americas Counter Cartel Conference, realizada el 5 de marzo de 2026 en la sede del Comando Sur, en Doral, Florida. Allí afirmó que Trump “trazó un nuevo mapa estratégico” desde Groenlandia hasta el Golfo de América, el Canal de Panamá y los países que lo rodean. A ese mapa, el Departamento de Guerra lo llamó “Greater North America”, o “Gran América del Norte”.
Para Washington, todo país y territorio soberano al norte del Ecuador, desde Groenlandia hasta Ecuador y desde Alaska hasta Guyana, ya no forma parte del Sur Global, sino del perímetro inmediato de seguridad de Estados Unidos. Es decir, una nueva forma de dividir el continente según la utilidad que cada región tiene para la defensa estadounidense.
Today, I joined leaders from across the Western Hemisphere at the Americas Counter-Cartel Conference.
— Secretary of War Pete Hegseth (@SecWar) March 5, 2026
Together, we reaffirmed our shared commitment to counter narco-terrorist networks and strengthen defense cooperation across the hemisphere. pic.twitter.com/KTHsSDHcCh
La doctrina retoma la lógica de la vieja Doctrina Monroe aunque Trump la “reestableció” y la llamó “Donroe Doctrine”, en referencia directa al presidente estadounidense. El objetivo declarado es impedir que potencias externas interfieran en el hemisferio occidental, pero el discurso vuelve a colocar a América Latina bajo una mirada de tutela norteamericana.
El propio Hegseth vinculó esta nueva doctrina con fronteras y territorios seguros, acceso sin obstáculos a “terrenos clave y comercio”, y prevención de la influencia de potencias externas. Así, los recursos estratégicos, la infraestructura crítica y las rutas comerciales no aparecen como una discusión económica, sino como parte de una agenda de seguridad, defensa e industrialización pensada desde Washington.
La conferencia fue presentada como un encuentro para coordinar acciones contra carteles, narcotráfico, migración ilegal y amenazas transnacionales. Sin embargo, tres países centrales para la discusión, como México, Colombia y Brasil, no participaron del encuentro. La contradicción expone el límite de una doctrina que habla de seguridad regional, pero se ordena alrededor de aliados políticos de Estados Unidos y no necesariamente de los países más relevantes para abordar el problema.

Argentina no queda dentro de la “Gran América del Norte”, pero sí dentro de la zona sur donde Estados Unidos espera que sus socios asuman más responsabilidades en la defensa del Atlántico Sur, el Pacífico Sur, la infraestructura crítica y los recursos estratégicos.
En la misma línea, el ministro de Defensa, Carlos Presti, participó de la conferencia y Argentina firmó una declaración conjunta para ampliar la cooperación bilateral y multilateral, colaborar en seguridad fronteriza, combatir el narcoterrorismo, proteger infraestructuras críticas y formar una coalición contra amenazas compartidas.
Días después, Milei participó del Shield of the Americas Summit en Florida, donde Trump reunió a líderes latinoamericanos aliados y lanzó una coalición anticarteles. A su vez se decidió celebrar los 250 años de la independencia de Estados Unidos con un show de drones frente al Planetario. Demostrando que la Argentina se mantendrá firme en su alianza con estados unidos sin cuestionar lo que implique esta doctrina para el Atlántico Sur, los recursos estratégicos o la soberanía nacional.
Compartir este contenido:




Publicar comentario