Pampa Energía cerró la única planta que produce caucho sintético en el país
En el marco de la apertura de las importaciones y el reciente cierre de Fate, Pampa Energía decidió descontinuar la única línea de producción nacional de caucho sintético, ubicada en el Complejo Petroquímico de Puerto General San Martín, en Santa Fe. Las consecuencias que advierte el SOEPU serán la afección de 330 puestos de trabajo y una mayor dependencia del caucho sintético importado.
Por Valentina Roncallo Orsolini.

Este 21 de julio, la empresa le comunicó al Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos que cerraría de forma definitiva la línea de caucho sintético. La planta funciona dentro del complejo Puerto General San Martín con una capacidad instalada para producir 55.000 toneladas anuales de caucho. El insumo es destinado principalmente a la fabricación de neumáticos, aunque también se utiliza para producir piezas automotrices, mangueras, correas, sellos, adhesivos y calzado.
Según el sindicato, los principales motivos del cierre se relacionan con la pérdida de demanda por la caída de clientes industriales locales, además de la crisis que la industria nacional del neumático está atravesando. Estos factores generan cada vez más dificultades para sostener la rentabilidad de la línea.
El sindicato informó que existen 130 empleados directamente vinculados a la línea que sufrirán las mayores consecuencias. También hablan de recientes despidos y otros 200 empleos indirectos en riesgo. Debido a esto, su objetivo es frenar o reducir las desvinculaciones y buscar reubicaciones dentro del complejo en otras áreas de producción.

El secretario general de SOEPU, Mauricio Brizuela, puso el foco del problema en la apertura de las importaciones. Señaló que esta política no solo genera la pérdida de empleos y cierre de fábricas sino también daños sobre el entramado industrial. Según el gremio, esto provocará que el país aumente considerablemente la dependencia de caucho sintético importado.
Según diversas estimaciones, en 2025 ingresaron aproximadamente 7,8 millones de neumáticos importados, cuando el mercado argentino anual apenas supera las 10 millones de unidades. Esto facilita el ingreso de neumáticos fabricados en países con mayor escala industrial, como China en este caso, mientras las empresas nacionales enfrentan una caída de la producción y mayores dificultades para competir.
El cierre no implica la desaparición completa del complejo petroquímico, que continuará funcionando con otras unidades productivas. Sin embargo, marca el final de la fabricación nacional de caucho sintético y obliga a las industrias que todavía utilizan este insumo a depender de proveedores externos.
Mientras Pampa Energía concentra sus inversiones en actividades más rentables, como el petróleo, el gas y la generación eléctrica, el país pierde empleos, conocimiento técnico y una capacidad industrial que no puede recuperarse únicamente reemplazando la producción por importaciones.
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