Combustibles al límite: Las petroleras definen el futuro de los precios tras el fin del pacto de «amortiguación»
Este viernes vence el esquema de estabilización liderado por YPF que mantuvo los valores contenidos durante 45 días. Hoy, las principales operadoras se reúnen para decidir cómo trasladar la escalada del crudo y la presión impositiva al precio final.

La industria petrolera local entra en una semana de definiciones clave. Este lunes habrá una reunión entre las principales empresas del rubro en el país para analizar el impacto del vencimiento del acuerdo de precios pactado el pasado 1° de abril. El mecanismo, que tuvo a YPF como principal líder del acuerdo, buscó blindar el bolsillo de los consumidores frente a la volatilidad extrema causada por el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán.
Durante el último mes y medio, el sector operó bajo un esquema técnico denominado internamente como «buffer» o amortiguador. Esta estrategia permitió que las transacciones en el mercado interno se realizaran tomando como referencia el valor del crudo de marzo (cercano a los u$s 70), ignorando la disparada de la cotización internacional.
Como he explicado en anteriores análisis sobre el impacto de la guerra, mientras el barril de Brent perforaba el techo de los u$s 120, las refinadoras locales lograban operar con un costo subsidiado. Sin embargo, con el vencimiento de este pacto el próximo viernes 16 de mayo, la brecha entre el precio «congelado» y la realidad del mercado global se ha vuelto insostenible para las compañías.

El encuentro de hoy cuenta con la presencia de los actores importantes del mapa petrolero nacional. Horacio Marín, CEO de YPF, encabeza la mesa de diálogo donde también participan directivos de Shell, Axion, Puma, Raízen, Trafigura, Tecpetrol, Pluspetrol y Fénix. El objetivo es consensuar un traslado gradual que permita absorber no solo el aumento acumulado del crudo, sino también la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL), que Nación viene descongelando por etapas.
A diferencia de otras mesas de negociación, esta cumbre posee una densidad política mayor debido al riesgo de desabastecimiento en las estaciones de servicio independientes, técnicamente conocidas como de «bandera blanca». Estos establecimientos son los primeros en experimentar un quiebre de stock cuando el precio mayorista supera al valor de surtidor, lo que genera una distorsión de mercado que afecta principalmente al abastecimiento en las economías regionales del interior del país.
El impacto de este ajuste trasciende el uso particular de vehículos y se manifiesta en la estructura de costos transversales de la economía. La actualización del valor del gasoil impacta directamente en el costo logístico y de distribución, lo que se ve trasladado sobre los precios de los productos de consumo masivo que dependen del transporte terrestre.
Aunque la comunicación oficial se dará a conocer tras el cierre de la sesión de este lunes, el mercado ya anticipa un escenario de recomposición de márgenes. El dilema del sector está en hallar un punto de equilibrio que garantice el flujo de inversiones necesarias para el desarrollo de Vaca Muerta sin profundizar la caída del consumo interno, en un contexto donde la geopolítica global continúa dictando el pulso de la inflación argentina.
Por Morena Silveira
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