Taparse la boca para hablar ya no será permitido.
Muchas situaciones entre jugadores han sido tan impactantes que llevaron a que la FIFA revisara el reglamento.

A raíz de la situación que sucedió en el partido de Champions League entre el Benfica y el Real Madrid, en el cual Vinícius convirtió un gol y lo celebró con intensidad frente a la afición portuguesa, en la reanudación del juego, el delantero argentino del Benfica Gianluca Prestianni le dijo algo cubriéndose la boca con la camiseta, el jugador brasilero lo acusó de haberle dicho un comentario racista. Sin embargo, lo que Prestianni dijo nunca pudo ser verificado, y ante la suma de eventos racistas en el fútbol, se han realizado varias modificaciones en las instituciones pero nada oficial de la FIFA. La IFAB ha aprobado una nueva norma, que empezará a regir a partir del Mundial 2026, esta consistirá en que cualquier jugador que se cubra la boca durante una confrontación con un rival podrá recibir tarjeta roja.
Si nos remontamos a los antecedentes de situaciones similares, esta no es la primera vez que una situación toma tanta relevancia que debe ser modificado el reglamento, el primer caso que se conoce fue en 1990, con Jean-Marc Bosman, quien jugaba en el RFC Lieja belga, su contrato había vencido y quería fichar por el Dunkerke, un equipo francés de segunda, en teoría era libre, en la práctica, no. El Lieja exigió al Dunkerque una indemnización de traspaso que el club galo no podía asumir. Entonces, el mediocentro decidió llevar el caso a los tribunales, el proceso duró cinco años, el 15 de diciembre de 1995, el TJUE falló a su favor. La sentencia eliminó las indemnizaciones de traspaso para jugadores libres dentro de la UE y suprimió los cupos de extranjeros comunitarios en los clubes europeos.
La Eurocopa de 1992 fue decisiva para que se modifique la regla en la cual los arqueros no pueden agarrar la pelota con las manos luego de un pase deliberado con el pie del compañero, esto sucede a raíz de que Peter Schmeichel, arquero de Dinamarca, tenía una táctica que funcionaba a la perfección, cuando un rival se acercaba a presionar, el compañero le pasaba la pelota y él la agarraba con las manos, la selección danesa llegó incluso a dar pases al portero desde el centro del campo.

No siempre fue penalizado que un jugador festejara sacándose la camiseta, de hecho es un cambio muy reciente, el cual surgió a partir del partido entre Manchester United y Southampton en Old Trafford el 2 de noviembre de 2002, en el cual Diego Forlán marcó el gol de la victoria y lo festejó sacándose la camiseta, el problema vino cuando al intentar volvérsela a poner, como las equipaciones de aquella época tenían una tecnología de doble capa que, con el sudor, hacía casi imposible volvérsela a poner con rapidez, cuando el árbitro reanudó el juego, Forlán seguía sin la camiseta puesta, incluso disputó un balón con ella en la mano. Jugar sin la camiseta significa además la desaparición de las marcas y desde la temporada 2003-04, sacarse la camiseta en una celebración deriva en una tarjeta amarilla.

El caso más reciente conocido es en la que Emiliano Martinez tenía su propia estrategia en los penales para distraer al rival, la cual consistia en hablarles, tocar los postes, retrasar la ejecución hasta el límite de lo permitido, gesticular, todas acciones que la FIFA tomó nota y determinó en 2023 que los arqueros deben permanecer sobre la línea de meta sin tocar los postes ni la red, no pueden retrasar el lanzamiento ni tampoco distraer al lanzador con comportamientos antirreglamentarios, muchos la bautizaron como la “regla anti-Dibu”.

Compartir este contenido:




Publicar comentario