Patricia Bullrich activa otro intento presidencial y empieza a mover su operativo político rumbo a 2027

Por Lucila Cardaci
La senadora nacional Patricia Bullrich volvió a quedar en el centro de la escena política luego de una serie de movimientos que, dentro del oficialismo y del PRO, ya son interpretados como el comienzo de un nuevo intento de candidatura presidencial para 2027. A menos de tres años de haber quedado fuera del balotaje presidencial de 2023, la ex ministra de Seguridad empezó a desplegar una estrategia propia, con recorridas políticas, reapariciones públicas, construcción territorial y señales cada vez más claras de autonomía dentro de La Libertad Avanza.
En distintos sectores políticos ya hablan de un nuevo “operativo Pato”, una reconstrucción política que busca volver a posicionarla como una figura competitiva dentro del espacio de la derecha argentina. Bullrich, que actualmente ocupa una banca en el Senado y preside el interbloque oficialista en la Cámara alta, intenta consolidar un perfil propio en medio de las crecientes tensiones internas que atraviesa el gobierno de Javier Milei.
Las señales del reposicionamiento comenzaron a multiplicarse durante las últimas semanas. La senadora inició una gira política por distintas provincias, retomó actividades partidarias y empezó a mostrarse con dirigentes territoriales, empresarios y referentes libertarios. Aunque evita hablar públicamente de una candidatura, dentro del oficialismo reconocen que Bullrich ya trabaja pensando en el escenario presidencial de 2027.
El movimiento ocurre en un contexto de fuerte desgaste interno dentro del Gobierno libertario. Las disputas entre sectores cercanos a Karina Milei, Santiago Caputo y otros dirigentes oficialistas comenzaron a profundizarse, mientras distintos escándalos y denuncias complican la estabilidad política de la gestión. En ese escenario, Bullrich intenta ocupar un lugar estratégico: sostener el respaldo al rumbo económico libertario, pero al mismo tiempo construir volumen político propio y diferenciarse del núcleo duro presidencial.
La relación entre Bullrich y el entorno más cercano del presidente atraviesa uno de sus momentos más tensos. La senadora tomó distancia en algunas discusiones internas y protagonizó fuertes diferencias con sectores vinculados a Karina Milei, especialmente alrededor del armado político y de los cuestionamientos al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

De hecho, Bullrich fue una de las primeras dirigentes oficialistas en pedir públicamente explicaciones por las denuncias contra Adorni, en un gesto que dentro de la Casa Rosada fue leído como una muestra de autonomía política y construcción propia. Sus declaraciones generaron incomodidad en el Gobierno y alimentaron las versiones sobre una posible disputa de liderazgo dentro del espacio libertario.
Al mismo tiempo, la ex candidata presidencial busca reposicionarse dentro del electorado de centroderecha. Tras haber acompañado a Milei en el balotaje de 2023 y haberse integrado posteriormente a La Libertad Avanza, Bullrich intenta ahora capitalizar su experiencia política y mostrarse como una dirigente con capacidad de gestión, estructura y orden político frente a un oficialismo atravesado por conflictos internos.
En paralelo, varios sectores empresariales y dirigentes del PRO comenzaron a observar con atención su reconstrucción. La posibilidad de que Bullrich vuelva a disputar el liderazgo de la derecha argentina ya aparece como una hipótesis concreta dentro del mapa político. Incluso algunos analistas hablan de ella como una eventual continuidad del proyecto libertario, aunque con un perfil más institucional y mayor capacidad de articulación parlamentaria.
La propia historia política de Bullrich refuerza esa idea. Después de haber sido candidata presidencial de Juntos por el Cambio en 2023 y ministra de Seguridad tanto durante el gobierno de Mauricio Macri como en la primera etapa de la gestión Milei, la dirigente conserva altos niveles de instalación pública y una fuerte identificación con los sectores más duros del electorado opositor.
Mientras tanto, el escenario opositor también empieza a reordenarse. Mauricio Macri volvió a dejar abierta la posibilidad de competir nuevamente en 2027 y algunos dirigentes del PRO buscan recuperar protagonismo después del avance libertario. Sin embargo, Bullrich aparece hoy como una de las figuras con mayor capacidad para sintetizar al electorado macrista y libertario al mismo tiempo.
Otro de los elementos que empieza a preocupar dentro del oficialismo es el crecimiento del armado político propio de la senadora. Sus recorridas, reuniones reservadas y apariciones públicas muestran una dirigente que dejó atrás el rol exclusivamente legislativo para volver a posicionarse como figura nacional.
A nivel discursivo, Bullrich también comenzó a ampliar su agenda. Ya no habla únicamente de seguridad, sino que empezó a intervenir en debates económicos, institucionales y electorales. Esa ampliación temática es leída dentro del sistema político como parte de una construcción presidencial clásica: ganar volumen político más allá del área donde construyó históricamente su liderazgo.
En ese contexto, distintos medios, dirigentes y consultores coinciden en que la senadora ya comenzó a jugar políticamente pensando en 2027. La posibilidad de una nueva interna entre sectores del PRO y de La Libertad Avanza para definir el liderazgo de la derecha dejó de ser una especulación marginal y empieza a convertirse en uno de los debates centrales del escenario político.
Por ahora, Bullrich evita confirmar cualquier candidatura. Sin embargo, sus movimientos, sus recorridas y las tensiones crecientes dentro del oficialismo muestran algo cada vez más evidente: Patricia Bullrich volvió a poner en marcha otro intento presidencial y ya empezó a construir su operativo político rumbo a 2027.
Compartir este contenido:




Publicar comentario