Irán negó estar desarrollando armas nucleares y lanzó una advertencia a Estados Unidos: “No nos arrodillaremos”

El presidente iraní Masoud Pezeshkian aseguró ante la Asamblea General de la ONU que Teherán no busca fabricar una bomba atómica, aunque defendió el derecho de su país a desarrollar tecnología nuclear con fines pacíficos. También respondió a las amenazas de Donald Trump y afirmó que Irán está dispuesto a negociar, pero no bajo presión.

image-360 Irán negó estar desarrollando armas nucleares y lanzó una advertencia a Estados Unidos: “No nos arrodillaremos”

El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, protagonizó este miércoles un fuerte discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde negó que su país tenga intenciones de desarrollar armas nucleares y aseguró que Teherán no abandonará su programa nuclear destinado a fines civiles.

El mandatario iraní respondió además a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien un día antes había advertido ante la ONU que Washington podría “aniquilar” a la República Islámica si no se alcanza un acuerdo para poner fin al conflicto.

Pezeshkian sostuvo que las amenazas y las sanciones no conseguirán que Irán abandone sus posiciones y remarcó que su gobierno continúa abierto a una salida diplomática.

“Nos golpearon, pero no nos arrodillaremos”, afirmó el mandatario iraní durante su intervención.

Irán rechazó desarrollar armas nucleares

Uno de los principales puntos del discurso estuvo relacionado con el programa nuclear iraní. Pezeshkian aseguró que su país no pretende desarrollar armas atómicas, pero señaló que tampoco aceptará restricciones que, según Teherán, impidan utilizar tecnología nuclear con objetivos pacíficos.

El presidente iraní afirmó que este tipo de tecnología resulta importante para sectores como la producción de energía y la agricultura, y sostuvo que no debería quedar exclusivamente en manos de un grupo reducido de países.

“Ni armas nucleares ni renunciar al conocimiento nuclear”, planteó Pezeshkian al defender la postura de su gobierno.

También cuestionó las diferencias entre la situación de Irán y la de Israel respecto de los controles nucleares internacionales. Israel mantiene una política de ambigüedad sobre su arsenal nuclear y no forma parte del Tratado de No Proliferación Nuclear, mientras que Irán sí es parte del acuerdo y su programa está sujeto a inspecciones internacionales.

image-361 Irán negó estar desarrollando armas nucleares y lanzó una advertencia a Estados Unidos: “No nos arrodillaremos”

El duro mensaje de Pezeshkian contra Estados Unidos

Durante su presentación, el mandatario iraní mostró imágenes de víctimas civiles de los ataques contra su territorio y acusó a Estados Unidos e Israel de haber bombardeado escuelas, hospitales y otras instalaciones civiles.

Pezeshkian recordó particularmente el ataque contra una escuela primaria de Minab ocurrido el 28 de febrero. Funcionarios iraníes atribuyeron a ese episodio la muerte de más de 175 niños y docentes, mientras que Reuters informó previamente que una investigación preliminar del Ejército estadounidense consideraba probable que fuerzas de Estados Unidos hubieran sido responsables del ataque.

En medio del discurso, la delegación estadounidense abandonó el recinto de la Asamblea General, según informaron Reuters y TN.

Irán aseguró que está dispuesto a negociar

A pesar del fuerte cruce, Pezeshkian afirmó en varias oportunidades que Irán continúa dispuesto a negociar con Estados Unidos para buscar una salida al conflicto.

Sin embargo, aclaró que Teherán no aceptará conversaciones bajo amenazas militares.

Las declaraciones llegaron después de una reunión entre el canciller iraní, Abás Araqchi, y el enviado estadounidense Steve Witkoff, en medio de los contactos diplomáticos para intentar reducir la tensión y discutir, entre otros puntos, la situación del estratégico estrecho de Ormuz.

Pezeshkian insistió en que las nuevas sanciones o presiones no modificarán la postura de Teherán y cerró con un mensaje dirigido directamente a Washington: Irán está dispuesto al diálogo, pero no aceptará “el lenguaje de la fuerza”.

Compartir este contenido: