Crisis bancaria en Paraguay: ocho directivos detenidos, miles de ahorristas desesperados y temor por los fondos jubilatorios
La intervención de Ueno Bank desató un escándalo financiero en Paraguay. Ocho altos ejecutivos quedaron bajo investigación judicial, mientras millones de clientes enfrentan incertidumbre sobre sus ahorros y crecen las protestas contra las autoridades.

Paraguay atraviesa una grave crisis bancaria luego de que el Banco Central ordenara la intervención de Ueno Bank por problemas de solvencia. La medida provocó preocupación entre los ahorristas, que reclaman recuperar su dinero, y abrió una investigación judicial que involucra a ocho directivos de la entidad financiera.
Este miércoles, los ejecutivos fueron trasladados a la Fiscalía Especializada en Delitos Económicos y Anticorrupción, en Asunción, bajo un importante operativo de seguridad. Los investigados llegaron esposados, con los rostros cubiertos y chalecos antibalas, mientras un grupo de manifestantes los esperaba para expresar su indignación.
Entre los principales involucrados se encuentran Miguel Vásquez, uno de los fundadores y principales accionistas del banco, y Juan Manuel Gustale Cardoni, presidente del directorio. También fueron puestos a disposición de la Justicia otros seis integrantes de la conducción de la entidad.
Protestas y desesperación de los ahorristas
La crisis desató manifestaciones frente a la Fiscalía y al Congreso paraguayo. Los clientes afectados exigieron respuestas y denunciaron las dificultades para acceder a sus depósitos.
Ueno Bank contaba con aproximadamente 2,9 millones de clientes hasta junio de este año, una cifra significativa para un país de alrededor de 6,1 millones de habitantes.
Durante las protestas, algunos ahorristas expresaron su preocupación por los compromisos económicos que deben afrontar. Uno de ellos aseguró tener 200 millones depositados en la entidad, aunque no precisó en qué moneda, y explicó que necesitaba recuperar sus fondos para pagar salarios.
El Banco Central paraguayo informó que existe una garantía de depósitos equivalente a 75 salarios mínimos, aproximadamente 36.700 dólares por persona. Según el organismo, los pagos deberían comenzar dentro de los 15 días posteriores a la resolución oficial, aunque el plazo podría extenderse.

Preocupación por las jubilaciones y escándalo político
Uno de los aspectos más delicados de la crisis es la presencia de importantes fondos del Instituto de Previsión Social (IPS) en el banco intervenido. Este organismo administra recursos destinados al sistema jubilatorio de gran parte de los trabajadores paraguayos, por lo que la situación genera incertidumbre sobre el resguardo de esos depósitos.
La intervención también provocó consecuencias políticas. Carlos Carvallo, quien presidía el Banco Central y anteriormente había estado vinculado a Ueno, presentó su renuncia en medio del escándalo. Su lugar fue ocupado de manera interina por Liana Caballero.
Además, el presidente Santiago Peña quedó bajo cuestionamientos por sus anteriores vínculos empresariales con Ueno Holding, relacionado con el grupo propietario del banco. Legisladores opositores impulsaron un pedido de juicio político contra el mandatario y su vicepresidente.
Mientras la Justicia investiga las presuntas irregularidades financieras y las responsabilidades de los directivos, las autoridades buscan contener la incertidumbre y garantizar la devolución de los depósitos.
La situación mantiene en alerta a millones de paraguayos y representa uno de los mayores desafíos recientes para la confianza en el sistema financiero del país.
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