Escándalo en Independiente: la gestión de Grindetti y Seoane prohibió el ingreso de periodistas de un medio partidario

Los integrantes de Muy Independiente denunciaron que tienen prohibido ingresar a todos los predios del club, incluso para desempeñarse en otros medios. La conducción encabezada por Néstor Grindetti y Daniel Seoane vuelve a quedar en el centro de las críticas por una decisión que el programa calificó directamente como un acto de censura.

image-357 Escándalo en Independiente: la gestión de Grindetti y Seoane prohibió el ingreso de periodistas de un medio partidario

Un nuevo escándalo institucional sacude a Independiente. En esta oportunidad, el conflicto no pasa por los resultados deportivos ni por el mercado de pases, sino por una determinación de la dirigencia que generó un fuerte repudio: los periodistas que integran Muy Independiente denunciaron que se les prohibió ingresar a todos los predios de la institución.

La medida fue comunicada públicamente este martes 22 de septiembre por los integrantes del ciclo partidario, quienes aseguraron que la restricción no solamente les impide trabajar para su programa, sino también desarrollar sus tareas para otros medios de comunicación.

El episodio pone nuevamente bajo cuestionamiento a la conducción institucional del club, encabezada por Néstor Grindetti, presidente de Independiente, y Daniel Seoane, secretario general. Ambos cargos continúan vigentes según el listado oficial de autoridades de la institución.

La denuncia de Muy Independiente contra la dirigencia

“Censura”. Con esa palabra comenzó el comunicado publicado por Muy Independiente.

Según explicaron los periodistas, se les informó que todos los integrantes del staff tienen prohibido ingresar a las instalaciones del club para realizar sus transmisiones. La disposición también alcanzaría a aquellos profesionales que necesitan acceder a los predios para trabajar para otros medios nacionales.

El programa, que cuenta entre sus integrantes con el periodista Renato Della Paolera, repudió públicamente lo ocurrido y aseguró que continuará informando y opinando sobre la realidad del Rojo pese a la medida.

La decisión resulta especialmente grave por su alcance: no se trataría simplemente del rechazo de una acreditación para un partido determinado, sino, según la denuncia, de una prohibición para ingresar a todos los predios de la institución.

Y ahí aparece una pregunta inevitable para Grindetti, Seoane y el resto de la Comisión Directiva: ¿qué hecho justifica semejante sanción contra periodistas que cubren diariamente la actualidad de Independiente?

Hasta el momento de la publicación de la información, el club no había difundido públicamente una explicación sobre los motivos concretos de la prohibición.

Una dirigencia que debe explicar por qué decidió cerrarles las puertas

Independiente tiene reglas formales para acreditar a los medios y su Secretaría de Comunicación posee facultades para aprobar solicitudes según determinados requisitos y disponibilidad. La normativa incluso establece condiciones específicas para los medios partidarios.

Pero lo denunciado por Muy Independiente va mucho más allá de una discusión habitual por una acreditación.

Si efectivamente el veto alcanza a todos los predios y también condiciona el trabajo de periodistas para otros medios, la conducción deberá explicar públicamente cuál fue el motivo y bajo qué criterio institucional se tomó una decisión de semejante magnitud.

Porque Independiente no pertenece a Grindetti, Seoane ni a ninguna Comisión Directiva de turno. Es una asociación civil que pertenece a sus socios.

De hecho, la propia conducción escribió hace apenas unos días, al presentar la Memoria y Balance 2025/26, que los bienes y las instalaciones del club “no son propiedad de sus dirigentes” y que la Comisión Directiva posee solamente un mandato circunstancial para administrarlos.

Ese principio también debería aplicarse cuando aparecen voces críticas.

Grindetti y Seoane, otra vez en el centro de las críticas

Néstor Grindetti ocupa la presidencia e Independiente identifica oficialmente a Daniel Seoane como su secretario general. Además, el área de Comunicación y Medios está encabezada por Pablo Grindetti, quien figura como secretario de esa cartera dentro de la actual Comisión Directiva.

Por eso, una medida relacionada directamente con el acceso de periodistas a las instalaciones no puede tratarse como una cuestión menor.

Las conducciones institucionales pueden responder críticas, desmentir información que consideren incorrecta y fijar reglas razonables para la cobertura periodística. Lo que resulta mucho más difícil de justificar es utilizar el acceso al club como herramienta frente a periodistas incómodos sin explicar públicamente las razones.

Cerrar las puertas no elimina las críticas. Solo multiplica las sospechas sobre por qué se tomó la decisión.

Muy Independiente aseguró que no cambiará su postura

Desde el programa fueron contundentes después de conocer la prohibición.

Los integrantes del medio aseguraron que la medida no conseguirá que modifiquen sus opiniones ni abandonen sus principios periodísticos y reivindicaron el trabajo que realizan diariamente informando sobre la actualidad del club.

El conflicto aparece, además, en la etapa final del mandato de esta Comisión Directiva. Grindetti confirmó a comienzos de septiembre que él, Seoane y los principales integrantes de la denominada “mesa chica” no se presentarán para continuar al frente del club en las próximas elecciones.

A pocos meses de abandonar la conducción, la gestión queda ahora involucrada en una polémica que podría haberse evitado con una herramienta mucho más sencilla: dar explicaciones y aceptar las críticas.

Independiente necesita dirigentes capaces de convivir con periodistas que elogian y con periodistas que cuestionan. Porque administrar una institución de la magnitud del Rey de Copas también implica aceptar que quienes manejan el club están sometidos permanentemente al escrutinio de socios, hinchas y medios.

La pelota ahora queda del lado de Grindetti, Seoane y la Comisión Directiva: explicar públicamente por qué un grupo de periodistas tiene prohibido ingresar a los predios de un club que, como la propia dirigencia reconoce, pertenece a sus socios.

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