El último romántico: Bruno Mars lanza nuevo álbum

 El regreso de Bruno Mars, después de diez años, es una declaración de intenciones claras: el amor puede ser melancólico, nostálgico, irónico y sensual. Quizás todo al mismo tiempo. 

 Por Guadalupe Luna

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 El comienzo de la era “The Romantic”  en Argentina tuvo sede en Wino, un restaurante especialista en vinos en Palermo. La preescucha fue una excusa para encontrarnos y jugarle una broma al tiempo: vestirlo de terciopelo y confundirlo con algunas copas. Todos los presentes flameaban al ritmo de los éxitos que nos contaron, muchas veces, nuestra propia historia. Escuchar el primer acorde de Risk it all arregló una desesperanza a la vez (o al menos una de las mías). Cuando supimos lo que estaba por pasar, no imaginábamos estar tan equivocados. 

 El anacronismo le fue inevitable: este disco no habla el idioma del siglo XXI. Todavía no se si es que llegó demasiado tarde o muy temprano. Las influencias de Funk y Soul son marcadas, pero no aparecen como acostumbran en el resto de su discografía. La elegancia y la sutileza fueron claves para construir, y el tiempo me dará la razón, la mejor de sus versiones. The Romantic dice lo que esperábamos, aunque no cómo lo imaginábamos. 

Bruno Mars se atrevió a volver a conmover como en When I was your man y a reírse como en An Evening With Silk Sonic. 

 En el auge que Bad Bunny se encargó de categorizar como “ahora todos quieren ser latinos”, Bruno Mars rompió la lógica y lejos de satirizarlo, lo hizo carne. Todo queda claro en el video de Risk it all: la inclusión de la trompeta mariachi y las pintas de galán de novela. No es el “uno, dos, tres” con el que comienzaGod was showing off lo que le hace honor al Hernandez de su nombre, es el sampleo de Oye cómo vá de Tito Puente. La cuestión identitaria da mil vueltas más y cierra con Dance with me: bailar una última vez para encontrar lo que desconocemos cómo buscar. 

 Sabernos contemporáneos a uno de los músicos más grandes de la industria conlleva responsabilidades: no preguntar cuándo será el próximo lanzamiento es una de ellas, rezar por verlo pronto en tierras argentinas es la más importante. En uno de los mejores discos del año (no importa que ni siquiera haya comenzado marzo), la apuesta de Bruno Mars por la trascendencia es más evidente que nunca. En un mundo de proliferación insoportable, su lectura es trabajar en silencio por la excelencia. 

 Sin ánimos de grandilocuencia, Bruno Mars es el Borges de la música: El hacedor que practica de oficio en lo que ya es profesional. Aquel que descubre que nada se puede saber sin jugar un poco. 

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