El Gobierno impulsa la derogación de la Ley de Etiquetado Frontal

El Gobierno nacional avanzó con un proyecto para derogar la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos aprobada en el año 2021, el sistema de octógonos negros busca advertir sobre excesos de azúcar, sodio, grasas y calorías en alimentos y bebidas.

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Por Morena Rappa.

La iniciativa, presentada durante la semana del 19 de mayo por los diputados Daiana Fernández Molero (PRO) y Alejandro Bongiovanni (LLA), con respaldo de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL), recibió días después el apoyo del Poder Ejecutivo mediante una propuesta impulsada por el Ministerio de Desregulación que encabeza Federico Sturzenegger. El proyecto fue enviado al Senado el martes 26.

Según los impulsores de la medida, la normativa actual genera confusión entre los consumidores, incrementa costos para la industria y presenta incompatibilidades con los sistemas utilizados por otros países del Mercosur, siendo el argentino más estricto que los implementados en Brasil, Paraguay y Uruguay. Por ese motivo, proponen avanzar hacia criterios armonizados a nivel regional que permitan una mayor compatibilidad comercial y regulatoria dentro del bloque.

Desde el Gobierno se sostiene que el esquema vigente produce “distorsiones” al aplicar los mismos criterios a productos diferentes y no distinguir entre niveles moderados y elevados de nutrientes críticos.

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Uno de los principales defensores de la derogación es el diputado Alejandro Bongiovanni, quien señaló que durante 2023 el 85% de los productos exhibidos en góndolas contaba con al menos un sello de advertencia.

«Si todo tiene octógono, el octógono no significa nada» afirmó para justificar la necesidad de modificar la normativa.

La iniciativa encontró resistencia en organizaciones de nutricionistas y especialistas en salud pública, que comenzaron una serie de reuniones con senadores de distintos bloques para intentar frenar el avance del proyecto. Los sectores críticos al proyecto presentado consideran que la ley constituye una herramienta fundamental para garantizar el acceso a información clara sobre la composición nutricional de los alimentos.

Las organizaciones también defendieron la efectividad de los sellos de advertencia. De acuerdo con estudios citados por FIC Argentina y UNICEF, el 90% de la población considera que los octógonos permiten identificar rápidamente productos poco saludables, mejorando así el conocimiento nutricional de los ciudadanos. 

Los especialistas remarcan que, antes de la entrada en vigencia de la normativa, apenas el 13% de los consumidores comprendía correctamente la información nutricional tradicional presente en los envases. 

Mientras el proyecto inicia su recorrido legislativo en el Senado, el debate enfrenta dos posturas contrapuestas: quienes consideran que la regulación actual debe flexibilizarse y quienes sostienen que su eliminación implicaría un retroceso en materia de salud pública y derecho a la información.

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