Dura derrota para el partido laborismo en Reino Unido y gran triunfo de la ultraderecha
El Partido Laborista, encabezado por el primer ministro Keir Starmer, sufrió una fuerte derrota en las elecciones locales y autonómicas celebradas en el Reino Unido, mientras la ultraderecha logró un crecimiento histórico impulsado por el partido Reform UK, liderado por Nigel Farage.

Por Matías Paredes
Los resultados marcaron un duro golpe para el oficialismo británico y encendieron alarmas dentro del laborismo, donde ya comenzaron las críticas internas al liderazgo de Starmer. El avance de Reform UK cambió el mapa político y consolidó a la ultraderecha como una fuerza central dentro del escenario británico.
El Partido Laborista perdió más de 1.200 concejales en todo el país, en lo que medios británicos y europeos calificaron como uno de los peores resultados del espacio en décadas, el golpe fue especialmente fuerte en, Inglaterra, Escocia, Gales.
En territorio galés, el laborismo perdió el control político después de casi tres décadas, con el 36% de los votos, por primera vez en la historia reciente, el Plaid Cymru, partido por la independencia de Gales, se convierte en la fuerza más votada del parlamento galés, destronando así a los laboristas británicos,
En Escocia, el Partido Nacional Escocés, que gobierna desde 2007 y hizo campaña con la promesa de celebrar otro referéndum sobre la salida de Escocia del Reino Unido, va camino de ganar el mayor número de escaños. Dado que es probable que no alcance la mayoría, los analistas dijeron que es menos probable que se impulse un referéndum durante el próximo período parlamentario de cinco años.
La derrota generó una inmediata crisis interna. Sectores del partido comenzaron a cuestionar la conducción de Starmer y algunos dirigentes ya hablan de la necesidad de discutir un cambio de liderazgo antes de las próximas elecciones generales.


El gran ganador de la jornada fue Reform UK, la fuerza de ultra derecha encabezada por Nigel Farage, que logró un crecimiento explosivo ya que pasó de apenas 2 representantes locales a cerca de 1.400 concejales, ganando municipios históricos y se consolidó como una de las principales fuerzas políticas del país
El partido construyó su crecimiento sobre un discurso, antiinmigración, nacionalista, euroescéptico y fuertemente crítico del establishment político británico.
En uno de sus discursos Yusuf afirmó que también es necesario tomar medidas para proteger la cultura británica, incluyendo nuevas normas para evitar que las iglesias se conviertan en mezquitas. Asimismo, expresó su apoyo a la prohibición de las prendas que cubren el rostro, como el burka.

Pese al desplome electoral, Keir Starmer descartó renunciar y aseguró que continuará al frente del gobierno. “No voy a renunciar”, “Los votantes han enviado un mensaje sobre el ritmo del cambio, sobre cómo quieren que mejoren sus vidas”, manifestó. “Fui elegido para afrontar esos desafíos, y no voy a dar la espalda a esos desafíos y sumir al país en el caos”.afirmó tras conocerse los resultados.
Sin embargo, puertas adentro del laborismo crece la preocupación, ya que cayó el apoyo en antiguos bastiones obreros, se fragmentó el voto progresista como en el espacio verde y la ultraderecha capitaliza el malestar económico y social.
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