Yo, Narciso debutó segunda en la taquilla argentina con el regreso de Natalia Oreiro y Suar
Adrián Suar y Natalia Oreiro vuelven a trabajar juntos y se sumergen en una historia que busca encarar temas actuales y profundos con la entrada del humor. El primer día de estreno ya lograron convocar a tal cantidad de público que quedaron tan solo detrás de Spider Man: Un nuevo día, demostrando un futuro prometedor en la industria nacional.
Por Valentina Roncallo Orsolini.

La película llegó a los cines argentinos el 13 de agosto y en su primer día reunió 16.897 espectadores, quedando segunda en la taquilla nacional detrás de Spider-Man: Un nuevo día, que llevó 29.441 ese día. Otro factor fue el reencuentro de Adrián Suar y Natalia Oreiro, quienes no compartían una ficción desde Solamente vos en 2013 y esta es la primera vez que protagonizan juntos una película. Suar además dirige, produce y coescribe el film con Pablo Solarz.
La historia sigue a Rocío Flores, interpretada por Oreiro, una profesora universitaria de Sociología que prepara un libro sobre el narcisismo moderno. Para estudiarlo de cerca elige como caso a Máximo Rey, un cirujano plástico exitoso y egocéntrico interpretado por Suar. Ella adopta una identidad falsa y se hace pasar por paciente, pero la investigación se complica cuando los encuentros empiezan a transformarse en citas.
La película usa esa trama para trabajar temas muy actuales como la obsesión por la imagen, el ego masculino, la necesidad de validación, seducción y vínculos atravesados por las apariencias. Suar explicó durante la promoción que para él el narcisismo más problemático aparece cuando una persona “no puede ver al otro” y termina quedándose sola.
Oreiro, por su parte, destacó que el humor funciona como puerta de entrada para abordar un problema más profundo. En las entrevistas de promoción ambos insistieron también en la química que conservaron después de más de una década sin trabajar juntos y compartieron: “no parábamos de reírnos”.

Una de las apariciones más fuertes fue Moria Casán en el papel de la madre de Máximo Rey. Varias críticas coinciden en que su aparición es breve pero refuerza desde el humor el orígen y la personalidad del narcisista. La propia Moria había adelantado durante el rodaje que le tocaba hacer de madre de Suar y que se habían divertido mucho trabajando juntos.
En términos generales, las críticas coinciden en tres puntos. Mientras Suar vuelve a trabajar un tipo de personaje que encaja bien con su registro, Oreiro aporta frescura y equilibrio frente al ego del protagonista y Moria tiene una participación breve pero muy efectiva que refuerza la personalidad del personaje principal.
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