Todo lo que tenés que saber del caso Cerimedo.
El consultor político argentino, conocido por su vínculo con Javier Milei y La Derecha Diario así como por su participación en campañas de la derecha latinoamericana, quedó detenido en Bolivia luego del ataque armado contra su expareja, la abogada y activista Nadia Beller.

El episodio, ocurrido el 17 de agosto en Santa Cruz de la Sierra, abrió una investigación por tentativa de feminicidio y rápidamente trascendió el ámbito policial: Beller realizó nuevas acusaciones contra Cerimedo y vinculó el caso con supuestas irregularidades políticas y económicas que, según afirma, conocía a través de su relación con el consultor.
El ataque quedó registrado por cámaras de seguridad. Dos hombres vestidos como repartidores de una aplicación de delivery interceptaron a Beller en las inmediaciones de un hotel y le dispararon. La mujer recibió varios impactos de bala y fue trasladada a un centro médico. Las autoridades bolivianas confirmaron que sobrevivió y permanece bajo atención médica. La Fiscalía terminó calificando el caso como tentativa de feminicidio y solicitó que Cerimedo permanezca detenido mientras avanza la investigación. Cerimedo fue detenido el 18 de agosto en el aeropuerto internacional Viru Viru, cuando se disponía a viajar hacia la Argentina. Según la información difundida por la Policía y la Fiscalía, la investigación apunta a determinar quiénes fueron los autores materiales y, especialmente, quién pudo haber ordenado el ataque. El hecho de que los agresores hayan actuado disfrazados y escaparan en una motocicleta es uno de los elementos que forma parte de las pesquisas.

Desde el hospital, Beller apuntó directamente contra Cerimedo y sostuvo que el consultor habría sido quien ordenó el ataque. También denunció antecedentes de violencia durante la relación y afirmó que temía por su vida. La víctima reveló además que está embarazada de aproximadamente cuatro semanas y que Cerimedo sería el padre.
En declaraciones realizadas desde la clínica, Beller también aseguró que Cerimedo conocía información sobre supuestos hechos de corrupción tanto en Bolivia como en Argentina. Entre otras acusaciones, afirmó que el consultor le había hablado de presuntas irregularidades que involucrarían al entorno de Javier Milei y que habría existido información relacionada con el escándalo de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Estas afirmaciones fueron realizadas por la propia Beller y no constituyen hechos judicialmente probados.
Uno de los aspectos que más repercusión tuvo fue su afirmación de que Cerimedo le habría dicho que Karina Milei estaba involucrada en hechos de corrupción. La acusación fue publicada por distintos medios a partir de la entrevista que Beller concedió desde el hospital. Hasta el momento, no existe una determinación judicial que confirme esas acusaciones.Beller también difundió conversaciones privadas que, según sostiene, mantuvo con Cerimedo. En ellas aparecen referencias a episodios de violencia que ella atribuye a su expareja. La existencia y contenido de esos mensajes forman parte de la información que podría ser analizada durante la investigación.

Frente a estas acusaciones, Cerimedo se negó a declarar ante la Justicia boliviana el 19 de agosto. Su defensa rechazó que haya participado en el ataque y calificó algunas de las acusaciones realizadas por Beller como parte de un «show político».La posición de la defensa es especialmente relevante porque, por el momento, la Justicia debe determinar si existen elementos suficientes para vincular al consultor con la planificación del ataque.
La detención no equivale a una condena y la investigación deberá establecer tanto la eventual responsabilidad intelectual como la identidad de quienes ejecutaron materialmente los disparos. La Fiscalía boliviana, sin embargo, considera que existen elementos suficientes para solicitar una medida de prisión preventiva. El fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, anunció que pedirá 180 días de detención preventiva mientras se realizan peritajes y se reconstruyen los hechos. Entre las medidas de investigación se encuentra el análisis del teléfono celular de Cerimedo y de otros elementos vinculados al caso.

El caso también genera un problema político para el Gobierno boliviano. Cerimedo mantenía vínculos con el presidente Rodrigo Paz Pereira y había participado en reuniones y tareas de asesoramiento, aunque el Gobierno boliviano insiste en que no ocupa formalmente un cargo estatal. Investigaciones periodísticas previas habían señalado, sin embargo, su influencia dentro del entorno presidencial.Tras el ataque, Paz pidió una investigación «profunda, transparente y exhaustiva» para esclarecer lo ocurrido y evitó pronunciarse sobre la responsabilidad de Cerimedo. El Gobierno también reclamó identificar a los autores materiales del ataque.La situación llevó además al Tribunal Supremo de Justicia boliviano a ordenar que el expediente no fuera mantenido bajo reserva, luego de un pedido de Beller para acceder a la información relacionada con la investigación.
El caso sumó un nuevo capítulo este 19 de agosto. La Fiscalía de La Paz abrió de oficio una investigación contra Cerimedo por un presunto delito de enriquecimiento ilícito, separado de la causa por el ataque a Beller. La apertura de este expediente no significa que exista una condena ni que se haya probado el delito: se trata de una investigación adicional que deberá determinar si existen irregularidades patrimoniales.
La aparición de esta segunda causa contribuye a ampliar el alcance del caso y vuelve a poner bajo la lupa las actividades empresariales y políticas del consultor argentino en Bolivia.Un personaje con antecedentes políticos controvertidosLa dimensión política del caso no puede separarse de quién es Cerimedo. El consultor tuvo un papel destacado en la campaña presidencial de Milei de 2023 y fue uno de los estrategas digitales vinculados al crecimiento de la derecha argentina. También trabajó anteriormente con sectores ligados a Jair Bolsonaro en Brasil.

Su nombre ya había aparecido en investigaciones brasileñas relacionadas con la campaña de desinformación contra el sistema electoral durante las elecciones de 2022. En noviembre de 2024, la Policía Federal brasileña lo incluyó entre los investigados por el intento de golpe contra Lula, aunque posteriormente no fue incluido por la Procuraduría General en la acusación que llegó al Supremo Tribunal Federal. Cerimedo siempre rechazó las acusaciones y calificó la investigación como una persecución política. Ahora, su detención en Bolivia coloca nuevamente a uno de los operadores digitales más conocidos de la derecha regional en el centro de una investigación judicial, pero esta vez por un hecho de naturaleza completamente diferente y de extrema gravedad.
Una investigación que recién comienzaPor ahora, hay una serie de hechos comprobados: Nadia Beller fue atacada a tiros, sobrevivió, Cerimedo fue detenido cuando intentaba abandonar Bolivia, la Fiscalía lo investiga por tentativa de feminicidio y solicitó prisión preventiva, mientras se realizan peritajes y se busca identificar a los autores materiales. También está confirmado que Beller acusó directamente a su expareja y realizó otras denuncias políticas que deberán ser investigadas por separado.
Lo que todavía no puede afirmarse como hecho probado es que Cerimedo haya ordenado el ataque, que las acusaciones de corrupción sean verdaderas o que exista una conexión entre esas denuncias y el atentado. Es precisamente eso lo que deberá determinar la Justicia.

El caso, sin embargo, ya adquirió una dimensión que supera ampliamente el expediente policial. La figura de Cerimedo conecta la política argentina, el Gobierno boliviano, el bolsonarismo brasileño y las redes de comunicación de la nueva derecha latinoamericana. Mientras la Justicia intenta reconstruir quién organizó el ataque contra Beller y por qué, el escándalo vuelve a poner bajo la lupa las redes políticas y económicas alrededor de uno de los operadores más influyentes de ese espacio.
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