Stéfano Di Carlo habló de la crisis de River, admitió un error con los jugadores separados y apuntó contra la AFA
El presidente de River, Stéfano Di Carlo, brindó este martes una conferencia de prensa en el estadio Monumental en medio de uno de los momentos deportivos más delicados de la historia reciente del club. El dirigente habló sobre la mala racha del equipo, el mercado de pases, la situación de los futbolistas apartados en el predio de Ezeiza y respaldó al entrenador Eduardo “Chacho” Coudet.

Además, Di Carlo lanzó duras críticas contra la conducción de la AFA y cuestionó los últimos arbitrajes que, según su mirada, perjudicaron al Millonario.
Uno de los puntos centrales de la conferencia fue la situación de los jugadores que habían sido separados del plantel y entrenaban apartados en el predio de Cantilo. El presidente reconoció que la decisión fue deportiva y necesaria, pero admitió que la manera en la que se llevó adelante fue equivocada.
“Fue un error la manera en la que separamos a los jugadores de River. La decisión fue una cuestión deportiva y era necesaria, pero la forma de hacerlo fue un error y le pedimos disculpas a los involucrados”, aseguró.
En ese sentido, contó que mantuvo una conversación con Germán Pezzella para intentar corregir la situación. “Hablé con Pezzella sobre esta cuestión para intentar corregir y enmendar la situación”, explicó.
Di Carlo sostuvo que el episodio ocurrió “en uno de los momentos más críticos de la era moderna de River”, aunque pidió ponerlo en contexto. “Sabemos cómo es el fútbol: ganás cinco partidos y esos problemas no existen. Cuando perdés, pasa lo contrario. El contexto hace que todo sea más grave”, señaló.
A pesar de la crisis, el presidente aseguró que la dirigencia mantiene el rumbo trazado. “Todo lo que hicimos responde a una planificación de acá a tres años, pero muchas veces la urgencia demanda otras cuestiones”, afirmó.

El presente deportivo es uno de los principales motivos de preocupación. River acumula seis derrotas consecutivas en competencias de AFA y marcha último en su zona del Torneo Clausura. Se trata de una racha inédita para el club en más de un siglo: desde 1906 que el equipo no perdía seis partidos consecutivos.
“Esta racha negativa es grave”, reconoció Di Carlo. Sin embargo, pidió paciencia y respaldo para el proyecto. “Lo que necesitamos en este momento es tiempo, unión, algo que tenemos y que queremos reflejar. River va a volver a ser lo que era en materia de fútbol, solo necesitamos tiempo”, sostuvo.
“Hay que convivir en la incomodidad porque así es el fútbol. Entendemos la bronca de los hinchas. Estamos haciendo todo lo humanamente posible para acomodar este momento”, agregó.
En medio de los cuestionamientos de los hinchas, Di Carlo también respaldó públicamente a Coudet. “A Coudet lo veo bien, con fuerza y convicción. Tiene mucho apoyo del grupo de jugadores”, aseguró. Además, afirmó que existe “un diálogo fluido con el técnico y los jugadores referentes”.
“Todos coincidimos en que esto es tiempo y que en algún momento se va a dar vuelta”, agregó.
El presidente también defendió el fuerte mercado de pases realizado por River. El club incorporó nueve jugadores, entre ellos nombres de jerarquía para el fútbol argentino, y realizó una importante inversión para reforzar el plantel.
“Hicimos un mercado muy importante y muy balanceado. Hicimos tres mercados de pases en uno”, afirmó Di Carlo, quien destacó que la capacidad de inversión es consecuencia de la estructura económica que el club construyó durante los últimos años.
“Esto lo podemos hacer a base de una economía fuerte que River construyó a lo largo de 13 años. Esto que pasa es consecuencia de que River puede invertir a gran nivel”, explicó.
Uno de los nombres que generó mayor impacto fue Thiago Almada, por quien River desembolsó 20 millones de euros por el 100% de los derechos económicos. “Almada costó 20 millones de euros por el 100 por ciento de la ficha”, confirmó.
También se refirió a la salida de Kevin Castaño, quien será transferido al fútbol brasileño por cinco millones de dólares a cambio del 50% de su ficha.

Respecto de los jugadores separados, Di Carlo aseguró que varios ya tienen negociaciones avanzadas con otros clubes, aunque aclaró que no le corresponde brindar detalles. También habló sobre Juan Fernando Quintero: “Juanfer decidió continuar su carrera en otro lado y el club lo acompañó en esa postura”.
El presidente también respaldó a Pablo Longoria, flamante director deportivo de River, y pidió tiempo antes de evaluar su trabajo. “En 60 días no se puede hacer una evaluación. El fruto del trabajo nunca es inmediato”, afirmó.
Pero las declaraciones más contundentes de Di Carlo estuvieron dirigidas a la AFA y al arbitraje. El dirigente aseguró que River fue perjudicado en los últimos partidos y utilizó términos muy duros para cuestionar el funcionamiento del fútbol argentino.
“Lo vemos todos, a River lo han perjudicado los últimos cinco partidos. Hay manoseo de todo tipo y color. Estamos esperando que encuentren un límite en términos de la vergüenza”, disparó.
“La tolerancia de River está agotada y la dignidad no se negocia”, agregó.
En esa misma línea, Di Carlo afirmó que el club debe primero solucionar sus propios problemas futbolísticos, aunque insistió con sus cuestionamientos: “Ya lo dijo Otamendi: somos nosotros contra todos. Pero primero tenemos que encontrar un funcionamiento”.
El dirigente también llamó a “corregir la fragilidad de nuestro fútbol” y sostuvo que River no puede permanecer indiferente ante las situaciones que considera perjudiciales.

La conferencia se produjo horas después de que la Conmebol confirmara la postergación del partido de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana ante Independiente Santa Fe debido al terremoto que afectó a Colombia. El encuentro estaba previsto para este miércoles a las 21.30 en Bogotá.
En River esperan definiciones sobre la reprogramación de la serie. La posibilidad que toma fuerza es que el partido de ida se dispute el miércoles 19 de agosto y la revancha una semana después, aunque todavía resta determinar si Independiente Santa Fe podrá ejercer su localía en Bogotá o deberá trasladarla a otro país.
Mientras tanto, el Millonario atraviesa una crisis deportiva inédita. Además de las seis derrotas consecutivas, River perdió los primeros cuatro partidos de un torneo de Primera División por primera vez en su historia. La caída ante Tigre, además, había significado la quinta derrota consecutiva contando todas las competencias, algo que no sucedía desde 1982.
Con ese escenario, el respaldo de Di Carlo a Coudet y su pedido de tiempo buscan llevar tranquilidad en medio de la tormenta. La dirigencia sostiene que el proyecto fue diseñado a tres años, mientras los resultados inmediatos y el enojo de los hinchas presionan cada vez más sobre el cuerpo técnico y el plantel.
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