Protesta, miedo y asilo: la polémica que envuelve a la selección femenina de Irán
Luego de que varias jugadoras iraníes decidieron no cantar el himno de su país como forma de protesta, comenzaron a recibir fuertes críticas y amenazas, incluso de muerte. Ante el temor por las posibles represalias si regresan a Irán, el gobierno de Australia decidió ofrecerles asilo para garantizar su seguridad.

En Australia se está disputando la Copa Asiática Femenina, en la cual la selección Iraní perdió los tres partidos de la fase de grupos y quedó eliminada del torneo. Por este motivo, todo el plantel debería regresar a su país, sin embargo, ante la situación ocurrida, Australia tomó la decisión de extenderles la visa y brindarles alojamiento.
Tony Burke, ministro de inmigración, publicó fotos en sus redes sociales de las jugadoras sonriendo mientras firmaban los documentos de la visa y expresó: «No quiero ni imaginarme lo difícil que es esa decisión para cada una de las mujeres, pero sin duda anoche fue alegría, fue alivio», dichas jugadoras le afirmaron al ministro que no son activistas políticas.

En el primer partido de la Copa Asiática Femenina, disputado entre Irán y Corea del Sur, el plantel Iraní decidió no cantar el himno en protesta por la difícil situación de guerra que enfrenta su país. Esta acción fue considerada por los sectores más conservadores iraníes como traición y, aunque en los dos partidos siguientes las jugadoras sí cantaron el himno y no dieron ninguna declaración sobre la situación de su país, temen volver por las consecuencias a las que se podrían enfrentar.
Sin embargo la Fiscalía General de Irán, emitió un comunicado, en el cual anima a la selección femenina a volver a su país, aclarando que no enfrentaron ninguna consecuencia. El comunicado expresaba que : “Algunas trabajadoras integrantes de nuestra selección nacional femenina de fútbol, que son hijas de esta misma tierra, actuaron involuntariamente, influenciadas por la provocación emocional derivada de las maquinaciones y travesuras del enemigo”. Y agregó: “Se les invita a regresar a su patria con calma y confianza. De esta manera, no solo podrán aliviar las preocupaciones de sus familias, sino también apoyar al gran y admirable pueblo de Irán para hacer frente a las conspiraciones de los enemigos de nuestro amado país”.
Las jugadoras iraníes se ven envueltas en una disputa política, ya que, al ser Australia quien les dio alojamiento, Ahmad Donyamali, ministro de Deportes de Irán, no se quedó callado y afirmó que los enemigos intentaron distraer con ofertas tentadoras a sus jugadoras para que no regresaran a sus casas, y que ahora regresan a su patria con el cálido abrazo de sus familias
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