“Me encanta domarlos”: la apertura de sesiones ordinarias de Javier Milei
El Presidente de la Nación inauguró el año legislativo con un discurso cargado de mensajes directos para la oposición. Se refirió a las reformas que le siguen a la baja de la edad de imputabilidad y a la Ley de Modernización Laboral.
Por Guadalupe Luna

Los 2 años de gestión restantes cargarán, según el primer mandatario, paquetes de modificaciones en normativas que no se ajustan a los tiempos que corren. Las áreas tributarias y penales son las que serán reformadas con mayor radicalidad. El nuevo andamiaje será, entonces, uno que “permita el desarrollo primario de los argentinos”. La apertura económica será impulsada por menores cargas impositivas. Además, señaló los beneficios de la competitividad con el mercado extranjero.
“El que las hace, las paga” fue el subtexto que recorrió el apartado penal. La profundización de las penas y el aceleramiento en los procesos judiciales son las banderas que el gobierno de La Libertad Avanza busca poner en alza. La capacitación de las Fuerzas Militares también fue agenda: “Argentina no puede ser un país indefenso en un mundo que exige más preparación con los estándares que el contexto geopolítico demanda”. Se refirió al plan de acción ya comenzado: “Ya hemos iniciado un plan de modernización del equipamiento militar y de fortalecimiento de las Fuerzas Armadas. Estas reformas radicales del Estado no son opcionales”, aseguró Milei.
La educación fue objeto del discurso, pero la cuestión presupuestaria no fue mencionada. La imperiosa necesidad de luchar contra el adoctrinamiento y el objetivo de reformar los sistemas educativos en los tres niveles son las máximas que el Presidente buscó imponer en su discurso de apertura.
La Cadena Nacional no terminó sin haber visto al Javier Milei contestatario, el de X, volver. El intercambio con los dirigentes del FIT (Frente de Izquierda y de Trabajadores) estuvo marcado, sobre todo, por el apodo que recorrió todo el espectro del chiste libertario. “Chilindrina Troska” fue la manera en la que se refirió a Myriam Bregman, diputada nacional. Nicolás del Caño no corrió con mucha más suerte: minimizó su representación al 5% que obtuvieron en las últimas votaciones. En las bancas de “Unión por la Patria” fue donde se dió el mayor despliegue de insultos. Disparó: “ Kukas, me encanta domarlos. Me encanta verlos llorar”. “A la gran mayoría les gusta verlos llorar”, agregó.
La apertura del 144° periodo estuvo marcada por la declaración de amor a EE.UU. «Tenemos que crear el siglo de las Américas. Make America Great Again», arengó el líder de LLA. Asimismo, se atrevió a denominar a Luis Caputo como “el mejor Ministro de Economía del mundo”.
El Congreso vio renacer a un Milei del que ya Argentina no podrá zafarse. El del resentimiento con lo heredado, el de los dardos filosos y los argumentos poco claros.
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