MATERNAR EN ARGENTINA Y EL PROBLEMA DE LA CUOTA ALIMENTARIA
La cuota alimentaria, es un problema en Argentina, donde 7 de cada 10 padres no pagan regularmente, lo que crea violencia económica. No es solo dinero, abarca educación, salud y vivienda, sobrecargando a las madres y provocando la feminización de la pobreza.

Según el unicef, 7 de cada 10 padres separados no pagan la cuota alimentaria. 1,8 millones de chicos y chicas no crecen con el sostén económico que les corresponde por ley.
Las consecuencias son muy graves y obviamente cargan con todo el peso las madres solteras.
La diferencia de criar con un solo sueldo en vez de dos no es menor, la diferencia es no poder llegar a fin de mes y endeudarse para poder pagar la comida y los gastos de tener un hijo/a.
Las consecuencias legales de que un padre no cumpla con su deber de mantener a su hijo/a, son nulas, no hay ninguna consecuencia para sus actos.
En la mayoría de los casos son hombres con un buen sustento económico pero aun así no pagan la cuota alimentaria, acá es donde se puede ver que es una decisión, deciden abandonar a su hijo porque lo pueden hacer con impunidad.
Muchas mujeres abandonan la idea de luchar para poder tener la cuota alimentaria, ya que además del gasto de energía que implica pelear por algo que no debería ni estar siendo llevado a juicio, los gastos de ir a juicio son muy caros. Primero se debe pagar un abogado, el juicio puede durar entre 6 meses y 2 años o mucho más, hasta llegar a la sentencia donde “capaz” la justicia le da la razón a la madre pero igualmente el progenitor decide no pagar, esquivar las notificaciones, declarar ingresos falsos o simplemente no respetar la justicia.
Muchos hombres deciden no pagar la cuota alimentaria porque se llevan mal con la madre o están en contra de la separación, es ahí cuando la cuota alimentaria entonces se convierte en un arma de violencia. El incumplimiento se considera una forma de violencia contra los niños y la madre, impidiendo la autonomía económica. una forma de castigar a la ex pareja haciendo que los hijos paguen el precio.
La cuota alimentaria no es un favor de los padres para las madres e hijos es una obligación que se debe cumplir. El incumplimiento se considera una forma de violencia contra los niños y la madre, impidiendo la autonomía económica.
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