La Justicia procesó a ocho acusados iraníes y libaneses por el atentado a la AMIA

El juez federal Daniel Rafecas avanzó contra exfuncionarios iraníes y miembros vinculados a Hezbollah por el ataque terrorista de 1994. La resolución calificó los hechos como delitos de lesa humanidad y genocidio y fijó embargos por US$500 millones para cada procesado.

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La Justicia argentina procesó a ocho ciudadanos iraníes y libaneses acusados de haber participado en la planificación, organización y ejecución del atentado contra la AMIA, ocurrido el 18 de julio de 1994 en la Ciudad de Buenos Aires y que dejó 85 muertos y al menos 151 heridos.

La decisión fue tomada por el juez federal Daniel Rafecas, quien sostuvo en su resolución que el ataque fue decidido desde las máximas estructuras del gobierno iraní de aquella época y posteriormente ejecutado por la organización libanesa Hezbollah. El magistrado calificó el atentado como crimen de lesa humanidad y genocidio.

Además, Rafecas ordenó un embargo de US$500 millones sobre cada uno de los procesados. La medida representa un nuevo avance judicial a más de tres décadas del peor atentado terrorista ocurrido en la Argentina.

Quiénes fueron procesados por la causa AMIA

Entre los principales acusados aparecen Alí Fallahijan, exministro de Inteligencia de Irán; Alí Velayati, exministro de Relaciones Exteriores; Mohsen Rezai, excomandante de la Guardia Revolucionaria; y Ahmad Vahidi, quien estaba vinculado a la fuerza Al Quds. Según la resolución, desde sus posiciones habrían participado en la decisión y organización del ataque.

También fueron procesados Hadi Soleimanpour, exembajador iraní en la Argentina; Mohsen Rabbani, quien se desempeñó como consejero cultural de la Embajada de Irán; y Ahmad Asghari, señalado como exagente de inteligencia de la Guardia Revolucionaria. Para la Justicia, tuvieron una participación esencial en la preparación del atentado desde la estructura diplomática y la red iraní que operaba en el país.

El octavo procesado es Salman Raouf Salman, también conocido como Samuel El Reda, señalado como integrante de Hezbollah y acusado de haber coordinado la etapa final de la operación terrorista.

Cómo fue el atentado contra la AMIA

De acuerdo con la reconstrucción judicial, los responsables utilizaron una camioneta Renault Trafic cargada con aproximadamente 300 kilos de explosivos, que fue detonada frente a la sede de la AMIA, ubicada en Pasteur 633, en el barrio porteño de Once.

La investigación sostiene que la decisión de cometer el atentado habría sido tomada en agosto de 1993 por autoridades iraníes y que Hezbollah quedó a cargo de organizar su ejecución mediante una red de apoyo regional y local, con conexiones en la Triple Frontera entre Argentina, Paraguay y Brasil.

El ataque ocurrió durante la mañana del 18 de julio de 1994 y provocó la muerte de 85 personas, además de dejar más de un centenar de heridos y destruir gran parte del edificio de la mutual judía.

El juicio en ausencia permitió avanzar con la causa

Uno de los puntos centrales de esta nueva resolución es la aplicación del régimen de juicio en ausencia, establecido por la Ley 27.784. La herramienta permite que el proceso judicial avance aun cuando los acusados permanezcan fuera del país y no se presenten ante la Justicia argentina.

Los procesamientos podrán ser apelados por la Defensa Oficial. En caso de quedar confirmados por las instancias superiores, la causa podrá avanzar hacia su elevación a juicio oral y público.

A más de 32 años del atentado a la AMIA, la nueva resolución representa otro paso dentro de una investigación judicial que continúa buscando determinar y juzgar las responsabilidades por uno de los episodios más graves de la historia argentina.

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