La familia de Luis Vadalá va contra Netflix por su representación en Moria
A pocos días del estreno de la serie inspirada en la vida de Moria Casán, la familia de su expareja Luis Vadalá anunció que iniciará acciones legales contra la producción. Su hija Ingrid cuestionó la forma en la que fue representado y aseguró que se expusieron aspectos íntimos que no se corresponden con la persona que ella conoció.
Por Valentina Roncallo Orsolini.

La serie Moria sumó su primera polémica judicial después de que la familia de Luis Vadalá, expareja de Moria Casán fallecido en 2023, anunciara que recurrirá a la Justicia contra Netflix y la producción por la manera en la que fue retratado. Ingrid Vadalá, hija mayor de Luis, calificó al personaje como “absurdo y vulgar” y aseguró que dista de la imagen que conserva de su padre.
En la ficción, Vadalá es interpretado por Joaquín Ferreira y aparece simplemente bajo el nombre de “Luis”. Uno de los principales cuestionamientos de la familia apunta a las escenas vinculadas con el consumo de drogas, donde el personaje es mostrado atravesando situaciones de excesos. Para Ingrid, incluso si su padre hubiera tenido problemas de consumo, se trataría de información perteneciente a su intimidad.
La representación generó además cuestionamientos por la personalidad que le atribuye la serie. “Mi papá era un señor educado y respetuoso”, aseguró Ingrid, quien también rechazó que su origen de barrio y su trabajo en un taller fueran utilizados para construir un personaje que considera grotesco y maleducado.

Sin embargo, el consumo no era un tema completamente desconocido públicamente. El propio Vadalá había hablado en vida sobre drogas durante su relación con Moria y llegó a responsabilizarla por haberlo introducido en la cocaína. Ese antecedente complejiza el reclamo de privacidad de la familia, aunque no resuelve la discusión sobre la forma en la que esos episodios pueden ser reconstruidos dentro de una ficción.
Ingrid también cuestionó la manera en la que Moria cuenta el comienzo y el final de la pareja. Aseguró que convivió de cerca con la relación durante su adolescencia y sostuvo que varios de los acontecimientos mostrados no sucedieron de esa manera. También rechazó la insinuación de que su padre hubiera terminado la relación llevándose dinero o bienes que no le correspondían.
Moria y Vadalá comenzaron su relación alrededor de 1990, se casaron en Miami y permanecieron juntos durante aproximadamente una década. La separación terminó atravesada por acusaciones de infidelidades, conflictos económicos y enfrentamientos judiciales que continuaron durante años después de la ruptura.

La disputa por quién podía contar esa historia, de hecho, comenzó mucho antes de Netflix. En 2014, Vadalá contó que llevaba más de una década enfrentado judicialmente con Moria por una causa relacionada con la posibilidad de mencionarla públicamente. La serie vuelve ahora sobre ese vínculo desde la perspectiva de Casán, cuando Luis ya no puede responder a esa reconstrucción.
Netflix presenta Moria como una ficción inspirada en la vida de la conductora y no como un documental estrictamente biográfico. La propia Casán reconoció que parte de los acontecimientos fueron modificados o exagerados para construir el relato. Ese carácter ficcional abre ahora una discusión sobre hasta dónde puede transformarse la vida de personas reales cuando sus historias forman parte de la biografía de una figura pública.
Hasta el momento, la familia anunció que avanzará judicialmente, pero no se confirmó públicamente que la demanda haya sido presentada formalmente. Netflix, la productora About Entertainment y Moria Casán tampoco difundieron una respuesta específica al reclamo, que convirtió a la serie en el centro de un nuevo debate entre ficción, intimidad y el derecho de los familiares a cuestionar cómo se reconstruye la memoria de una persona fallecida.
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