EL NUEVO TRABAJO: SER CREADOR DE CONTENIDO
En los últimos años, o también puede ser desde la pandemia del año 2020, ser creador de contenido dejó de verse como un hobby y pasó a ser el trabajo y la aspiración de muchos jóvenes y no tan jóvenes.

Todas las plataformas como TikTok, YouTube, Twitch e Instagram cambiaron la forma en la que consumimos y también transformaron a la idea de un trabajo tradicional. Encuestas recientes revelan que aproximadamente el 57 % de los jóvenes de la Generación Z sueña con ser influencer o creador de contenido.
Muchos adolescentes, jóvenes y adultos, ya no sueñan únicamente con estudiar profesiones tradicionales. Lo ven como algo lejano y sobre todo un esfuerzo muy grande, no solo por la cantidad de años que exige una carrera universitaria sino también por la incertidumbre de conseguir trabajo o poder llegar a tener un sueldo digno. En cambio, imaginan una carrera con resultados a corto plazo, frente a una cámara, creando videos, haciendo streams o construyendo una comunidad en redes sociales.
Todas las personas que se dedican a la realizar contenido para redes sociales, muestran estilos de vida asociados a viajes, eventos exclusivos, canjes y grandes ingresos económicos. Esto genera la sensación de que es posible “vivir de internet” y trabajar desde cualquier lugar del mundo. Además, las redes permiten una exposición inmediata, cualquier persona con un celular puede subir contenido y alcanzar millones de visualizaciones en cuestión de horas.
La búsqueda de independencia es un factor muy importante, muchas personas de edad chica ven en la creación de contenido una alternativa al trabajo tradicional, con horarios flexibles y mayor libertad creativa. Las redes sociales ofrecen la posibilidad de construir una marca personal y convertir gustos o intereses en una fuente de ingresos.
Sin embargo, detrás de la idealización que hay en ser creador de contenido, existen desventajas, una de ellas es la competencia. Cada vez hay mas creadores de contenido y vivir exclusivamente de las plataformas resulta difícil para la mayoría de las personas, además que los algoritmos cambian constantemente, la exposición permanente y la competencia con uno mismo por generar vistas y siempre estar entre los más vistos puede generar presión. El éxito suele depender de la constancia y la viralidad.
Especialistas señalan que el fenómeno refleja un cambio cultural más profundo. Las redes sociales pasaron de ser espacios de entretenimiento a convertirse en herramientas de trabajo y reconocimiento social. Tener seguidores, viralizar contenido o construir una audiencia hoy funciona, para muchos jóvenes, como una forma de validación.
El crecimiento de este nuevo trabajo, demuestra cómo internet transformó mucho el mundo en el que vivimos y también el de imaginar el futuro.
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