EL MIEDO DE LA NUEVA GENERACIÓN: HABLAR POR LLAMADA
Hoy en día las nuevas generaciones tienen un miedo que antes no existía, y el código de no llamar y no ser llamados es algo que se respeta en el ambiente juvenil. Prefieren mensajes o notas de voz.

El celular suena y la pantalla se ilumina. No es un mensaje, ni una notificación. Es una llamada. Y para muchos jóvenes, eso ya alcanza para generar incomodidad y una forma de meterse en la intimidad de uno.
Durante años, hablar por teléfono fue una parte normal de la vida cotidiana y era la forma de comunicación mas normal socialmente, nadie avisaba con un mensaje antes de llamar. Pero algo cambió. Hoy, cada vez más personas prefieren mandar un mensaje antes que llamar y si una persona tiene que comunicarse por llamada es por algo de mucha urgencia. Las llamadas “cotidianas” se acabaron, las nuevas generaciones sienten una mezcla de vergüenza y ansiedad cuando tienen que atender en público. Pero hoy en día también las antiguas generaciones lo están empezando a sentir, ya no es común la llamada telefónica.
Los celulares suenan mientras sus dueños los miran como si acabaran de recibir una amenaza. “¿Por qué me llama si puede escribir o mandar un audio?”, es una de las frases más repetidas que creció.
No contestar una llamada y mandar un mensaje diciendo ,”¿qué pasó?» es lo que hacen los jóvenes ante esa aterradora e incómoda situación. Se considera una invasión hacia la privacidad muy grave. El 56% de los jóvenes asocia una llamada inesperada con noticias negativas o situaciones urgentes/sospechosas (spam/fraudes). El uso de WhatsApp y notas de voz predomina como una forma de comunicación sin ningún tipo de presión, se puede pensar bien la respuesta y mantiene la conexión social.
Paradójicamente, nunca estuvimos tan conectados y, al mismo tiempo, tan incómodos con las conversaciones más simples. En una época dominada por mensajes y audios acelerados, hablar por teléfono empezó a sentirse como un acto de desubicación. Y mientras las generaciones mayores todavía ven una llamada como algo normal, aunque algunos se están acostumbrando y muchos piensan al igual que los jóvenes . El verdadero miedo no es quedarse sin batería, sino escuchar el celular sonar y ver que es una llamada.
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