El homicidio de Diego Fernández Lima

Un adolescente de 16 años desapareció el 26 de julio de 1984. Y sus restos fueron hallados en mayo de 2025, en el patio de su ex compañero de escuela en el barrio de Coghlan.

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El homicidio de Diego Fernández Lima es una de las historias policiales más fuertes y misteriosas de Argentina en los últimos años. Ocurrió en 1984, el cuerpo fue hallado más de 40 años después y es una investigación llena de preguntas sin resolver.

Ahora bien, ¿Quién era Diego Fernández Lima?, Diego era un chico de 16 años. Vivía con su familia en Buenos Aires y estudiaba en una escuela técnica. También jugaba al fútbol en el club Excursionistas. Según su familia y conocidos, era un chico tranquilo, apasionado por las motos y muy unido a su casa. El 26 de julio de 1984 salió de su hogar diciendo que iba a ver a un amigo y después al colegio. Salió de la casa con una mandarina en la mano, un detalle que su familia recordará siempre porque fue la última vez que lo vieron con vida. Diego nunca más regresaría a su casa y su familia sería la última vez que lo verían con vida.

Cuando Diego no volvió, sus familiares empezaron a buscarlo desesperadamente. Fueron a la policía, hablaron con compañeros del colegio y recorrieron hospitales y comisarías. Pero en esa época la investigación no avanzó. La policía consideró que podía tratarse de una “fuga del hogar”, algo que era muy común en los años 80 cuando desaparecía un adolescente. Eso hizo que el caso quedara abandonado durante décadas.  

El 20 de mayo de 2025, un grupo de obreros trabajaba en una casa del barrio Coghlan, sobre avenida Congreso al 3700. Mientras excavaban, encontraron huesos humanos enterrados a poca profundidad. Al principio nadie sabía quién era la víctima. Los restos estaban fragmentados y llevaban enterrados más de 40 años.

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El caso de Diego, empezó a llamar muchísimo la atención porque esa propiedad había sido habitada años atrás por el músico Gustavo Cerati, aunque él no tenía relación con el crimen; solo había alquilado la casa mucho tiempo después.  

Los investigadores encontraron junto a los restos varios objetos antiguos, una corbata escolar, un reloj calculadora Casio, una moneda japonesa, partes de ropa y zapatos y un llavero naranja. Esos objetos hicieron pensar que el crimen había ocurrido en los años 80. Después, un sobrino de Diego vio las noticias y sospechó que podía tratarse de su tío desaparecido. Entonces se hizo una prueba de ADN con la madre de Diego y se confirmó que los restos eran de Diego Fernández Lima.  

Las pericias forenses determinaron algo terrible. Diego había sido asesinado de una puñalada en el pecho ya que su cuerpo mostraba signos de haber sido manipulado. Y luego habría sido enterrado en una fosa improvisada de unos 50 o 60 centímetros de profundidad.  Eso confirmó que no había sido un accidente ni una desaparición voluntaria, fue un homicidio.

El principal sospechoso es Cristian Graf, la investigación apuntó rápidamente hacia él, un excompañero de escuela de Diego. Esto es porque los restos aparecieron enterrados en el terreno vinculado a la casa de la familia Graf. Además, Diego había dicho el día de su desaparición que iba a visitar a un amigo.  Con el tiempo aparecieron testimonios de ex compañeros que describieron a Cristian como una persona conflictiva. Incluso algunos medios de comunicación, hicieron declaraciones polémicas de antiguos alumnos sobre comportamientos violentos o extraños en aquella época. Sin embargo, hasta hoy no hay una condena firme ni una reconstrucción definitiva de lo que pasó.

Es muy complicada la investigación, pasaron más de 40 años. Muchos testigos murieron o no recuerdan bien los hechos. Otro problema es la prescripción. En Argentina, los homicidios comunes cometidos en esa época podían prescribir después de muchos años si no había imputados formales. Por eso existe la posibilidad de que, aunque se descubra quién lo hizo, no pueda haber condena penal. Eso generó mucha indignación pública y dolor en la familia.

En 2026 la fiscalía sigue investigando y un estudio con georradar detectó anomalías en el terreno de la casa, los especialistas recomendaron nuevas excavaciones para buscar más restos o pruebas. Según el informe realizado por especialistas de Criminalística y Estudios Forenses de la fuerza federal, los peritos recomendaron llevar adelante nuevas excavaciones en la casa de Graf tras detectar dicha anomalía geofísica. De acuerdo con el documento, la señal encontrada debería ser analizada mediante excavaciones controladas para determinar su origen.

El caso conmovió mucho porque parece una película policial, un adolescente desaparecido durante décadas, una investigación abandonada, un cuerpo hallado por casualidad, restos enterrados en la casa de un compañero, el vínculo indirecto con la casa donde vivió Cerati, y una familia que pasó 40 años sin saber qué había ocurrido. Además, mucha gente sintió frustración por el caso ya que si se hubiera investigado seriamente en 1984, quizás la verdad se habría descubierto mucho antes.

Por, Aileen Goldin.

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