El Gobierno responsabilizó al kirchnerismo por los malos resultados de Argentina en las pruebas PISA

La Argentina obtuvo su peor desempeño de los últimos 20 años y quedó en el puesto 72 entre 91 países evaluados. Desde Capital Humano apuntaron contra las políticas educativas de las gestiones anteriores y aseguraron que el deterioro se arrastra desde hace más de una década.

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El Gobierno nacional responsabilizó a las gestiones kirchneristas por los malos resultados obtenidos por la Argentina en las pruebas PISA 2025, que mostraron un fuerte retroceso en Matemática, Lectura y Ciencias.

El país quedó en el puesto 72 entre 91 países y economías participantes, en lo que representa su peor desempeño de las últimas dos décadas. Desde el Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello, sostuvieron que existe una “responsabilidad concreta” de las administraciones anteriores en el deterioro educativo.

Según el Gobierno, los estudiantes evaluados en 2025 comenzaron su trayectoria escolar alrededor de 2013, por lo que los resultados deben analizarse teniendo en cuenta las políticas educativas aplicadas durante los años anteriores.

El duro diagnóstico del Gobierno sobre la educación

A través de un comunicado oficial, Capital Humano sostuvo que los resultados reflejan una situación “crítica” en materia de aprendizaje y vinculó el retroceso con las políticas implementadas durante los gobiernos kirchneristas.

El Ejecutivo reconoció que existe una tendencia internacional de estancamiento y caída en el rendimiento educativo, pero consideró que eso no alcanza para explicar la magnitud del retroceso argentino.

Desde la cartera educativa señalaron que la situación actual es consecuencia de problemas estructurales acumulados durante años y cuestionaron particularmente el modelo educativo aplicado por las administraciones anteriores.

Argentina retrocedió en Matemática, Lectura y Ciencias

Los números conocidos este martes mostraron una fuerte caída en las tres áreas evaluadas.

En Matemática, los estudiantes argentinos obtuvieron 367 puntos, frente a los 378 registrados en 2022. Además, el 76% no alcanzó el nivel mínimo de desempeño considerado por la OCDE.

En Lectura, el promedio fue de 389 puntos, mientras que en 2022 había sido de 401. En este caso, el 59% de los estudiantes quedó por debajo del nivel mínimo.

La situación fue similar en Ciencias, donde Argentina obtuvo 393 puntos, 13 menos que en la evaluación anterior. También allí el 59% de los alumnos no llegó al nivel básico.

El resultado general ubicó nuevamente a la Argentina por debajo de varios países de América Latina y profundizó una tendencia negativa que ya se venía observando en evaluaciones anteriores.

Qué medidas destacó el Gobierno para intentar revertir la situación

Frente al escenario, la administración de Javier Milei defendió las políticas educativas implementadas desde el inicio de su gestión.

Entre ellas destacó el Plan Nacional de Alfabetización, destinado a fortalecer la lectura, comprensión y producción de textos desde los primeros años de escolaridad.

También mencionó el Plan Nacional de Matemática, diseñado para mejorar las capacidades numéricas y reducir las dificultades de aprendizaje en esa materia.

Desde el Ejecutivo sostienen que ambos programas buscan atacar problemas estructurales que no pueden solucionarse de manera inmediata y remarcan que será necesario sostener las políticas durante varios años para evaluar sus resultados.

Qué son las pruebas PISA

Las pruebas PISA son organizadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y evalúan cada tres años los conocimientos y capacidades de estudiantes de 15 años.

El examen mide principalmente el desempeño en Matemática, Lectura y Ciencias, con especial atención a la capacidad de los alumnos para aplicar lo aprendido en situaciones concretas.

En la edición 2025 participaron 91 países y economías. En Argentina fueron evaluados alrededor de 11.200 estudiantes pertenecientes a 413 escuelas, según informó el Gobierno.

Los resultados volvieron a instalar el debate sobre la crisis educativa argentina y abrieron una nueva disputa política: mientras el Gobierno apunta contra la herencia de las administraciones anteriores, los datos muestran un problema de largo plazo que atraviesa distintas gestiones y que seguirá siendo uno de los principales desafíos del sistema educativo.

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