El Gobierno giró fondos a los colectivos del AMBA para recomponer el servicio y analiza una nueva suba del boleto
En medio de la crisis del transporte publico en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el Gobierno nacional avanzó con un fuerte giro de fondos a las empresas de colectivos para intentar normalizar la frecuencia, mientras mantiene en análisis una nueva suba del boleto que podría impactar en millones de usuarios.

Por Matías Paredes
La decisión se da tras semanas de deterioro del servicio, con menos unidades en circulación, largas esperas y reclamos generalizados. Según datos oficiales y del sector, la frecuencia llegó a caer alrededor de un 20% durante abril, producto del aumento de costos especialmente el gasoil y los atrasos en el pago de subsidios.
La Secretaría de Transporte confirmó una transferencia de $56.000 millones al sector, en el marco de una deuda total que ronda los $130.000 millones entre Nación y Provincia. El objetivo inmediato es destrabar el conflicto con las empresas y evitar una mayor reducción del servicio. Sin embargo, el problema está lejos de resolverse, incluso después de estos pagos, todavía quedan montos pendientes de meses anteriores.
El giro de fondos llega después de semanas de tensión, durante las cuales las compañías redujeron la cantidad de unidades en circulación como medida de presión ante la falta de pagos y el aumento de costos, especialmente por la suba del gasoil. En algunos casos, la frecuencia llegó a caer entre un 15% y un 40%, afectando directamente a millones de usuarios.
Tras la reunión con funcionarios del Ministerio de Economía, las cámaras empresarias se comprometieron a normalizar la frecuencia “de forma inmediata” una vez regularizados los pagos, lo que permitiría volver a un nivel de servicio similar al de marzo.

Aunque el alivio podría ser solo parcial y de corto plazo. En paralelo al envío de fondos, el Gobierno ya anticipó que evalúa un nuevo aumento del boleto, en línea con la revisión de la estructura de costos del sistema. La decisión final dependerá del Ministerio de Economía, que deberá definir cómo se financia el servicio en un contexto de ajuste fiscal.
Desde el sector empresario son claros, afirman que si no se incrementan los subsidios, el camino inevitable es subir la tarifa. “Si actualizan los costos y no aumentan los subsidios, no les va a quedar otra que aumentar el boleto”, señalaron fuentes del sector tras las negociaciones.
Aunque ya hay caumentos recientes. A partir de mayo, el boleto volverá a subir alrededor de 5,4%, acumulando incrementos por encima de la inflación en lo que va del año. El trasfondo del conflicto es estructural es la caída de subsidios reales, aumento del combustible y atraso en los pagos estatales. Todo esto derivó en menos colectivos en la calle, unidades saturadas y mayores tiempos de espera.
Así, el Gobierno intenta un equilibrio entre inyectar fondos para evitar el colapso del servicio, pero al mismo tiempo avanzar hacia una reducción del gasto en subsidios, lo que empuja inevitablemente hacia nuevas subas tarifarias.
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