Del fenómeno digital al desgaste: cae la imagen de Javier Milei en redes y pierde fuerza en su histórico bastión
El Presidente pierde hasta un 87% de interacción en X, mientras encuestas marcan más del 60% de rechazo y una fuerte caída en las expectativas sociales. Su bastión digital ya no compensa el desgaste político.

Por Tom Roth.
La construcción política de Javier Milei atraviesa su momento más delicado desde que llegó al poder. No solo se deteriora su imagen en la opinión pública, sino también en el terreno que lo catapultó a la presidencia: las redes sociales. El combo es claro: menos impacto digital, más rechazo social y una expectativa en caída libre.
El dato más simbólico del cambio de época aparece en X, la plataforma que fue clave en su irrupción política. Según el Panorama Digital Argentino, la centralidad de Milei se desplomó un 87% en 27 meses, pasando de 3,1 millones de interacciones mensuales en diciembre de 2023 a apenas 400.000 en marzo de 2026.
No se trata solo de una baja en números: Milei perdió capacidad de marcar agenda. La red donde dominaba la conversación hoy lo muestra más diluido, con menor alcance y un ecosistema libertario que ya no crece. Lejos de expandirse, el oficialismo digital se volvió endogámico, hablando hacia adentro y sin sumar nuevos apoyos.

Este desgaste digital encuentra un correlato directo en la calle. Las últimas encuestas confirman una tendencia contundente: la imagen del Presidente está en caída sostenida y acelera su deterioro desde comienzos de año.
El último relevamiento de la consultora Opina Argentina muestra que Milei tiene apenas 35% de imagen positiva frente a un 63% de negativa, con un dato aún más preocupante: el 58% ya se ubica en el segmento de “muy negativa”. En solo un mes, el oficialismo perdió 6 puntos de imagen.
Pero el golpe más profundo no está solo en la valoración actual, sino en las expectativas a futuro. En diciembre, el 46% de los argentinos creía que el país iba a estar mejor en un año. Hoy ese número cayó al 29%, una baja de 17 puntos que refleja un deterioro acelerado de la paciencia social.
En paralelo:
- Un 62% cree que el país está peor que el año pasado (14 puntos más que en diciembre)
- Solo un 25% considera que está mejor
- Y un 57% proyecta que la situación será peor en 2027

El dato político más sensible es otro: crece la oposición incluso entre quienes lo votaron. En apenas un mes, el núcleo de apoyo duro cayó del 36% al 28%, mientras aumentan los indecisos (del 17% al 24%). Hoy, un 47% de la sociedad ya se define directamente como opositora al Gobierno.
El mapa también muestra fracturas territoriales. Mientras el mayor respaldo aparece en regiones como NOA y Cuyo (33%), la Patagonia lidera el rechazo con un 54%, siete puntos por encima del promedio nacional.
En redes, esta caída se traduce en un clima más adverso. Aunque el oficialismo aún conserva cierto respaldo en temas económicos —con saldo positivo del 55,6% en conversación digital—, la evaluación política cotidiana es negativa: el 56% de las menciones en redes son críticas.

El problema es que Milei ya no tiene dónde compensar ese desgaste.
En Instagram, su presencia luce desordenada, sin estrategia ni narrativa clara. Publicaciones aisladas, bajo nivel de interacción y falta de planificación muestran una red desaprovechada para amplificar su mensaje.
Más crítico aún es el caso de TikTok, donde el oficialismo prácticamente no tiene desarrollo. En una plataforma clave para disputar agenda entre jóvenes y viralizar contenido político, el Gobierno directamente no juega.
Así, el Presidente enfrenta una doble crisis: pierde centralidad en redes y pierde respaldo en la sociedad. Dos dimensiones que, en su caso, siempre estuvieron profundamente conectadas. Porque si algo definió el ascenso de Milei fue su capacidad de transformar el ruido digital en poder real. Hoy, ese circuito parece quebrado.
Y con un dato que en la política argentina suele ser determinante: cuando caen las expectativas, también se acorta la paciencia.
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