Bolivia elimina el visado para turistas de EE.UU. y otros seis países para impulsar el turismo y reactivar su economía
En un giro estratégico para reactivar su economía y reposicionarse en el mapa turístico regional, el gobierno de Bolivia anunció este lunes la eliminación del requisito de visa para viajeros de Estados Unidos, Israel, Corea del Sur, Sudáfrica, Letonia, Estonia y Rumania.

Un cambio de estrategia hacia la apertura
La decisión deja atrás una política migratoria impulsada en 2008 que, según las actuales autoridades, estuvo basada en criterios “ideológicos y antieconómicos” y terminó perjudicando al país.
Aramayo sostuvo que aquella restricción se convirtió en “un daño para el país”, frenando el flujo de visitantes y afectando la creación de empleo y oportunidades comerciales.
El gobierno proyecta que la apertura migratoria permitirá ingresos superiores a 320 millones de dólares entre 2026 y 2029, alineándose con las experiencias internacionales que muestran que la eliminación de visados incrementa el turismo y fortalece sectores como gastronomía, hotelería, artesanías y guías.
Perú, espejo y advertencia
El presidente Paz remarcó que Bolivia perdió más de 80 millones de dólares en ingresos potenciales por mantener políticas migratorias restrictivas durante años.
Y comparó: mientras en los años 90 Bolivia y Perú recibían cifras similares de turistas (entre 340.000 y 390.000 por año), hoy la diferencia es abismal. En 2023, Bolivia recibió 650.000 turistas, mientras que Perú superó los 3,5 millones, lo que evidencia la urgencia de modernizar su estrategia.
La ministra Yañez fue más lejos: desde 2007, la imposición de visados a ciudadanos de EE.UU. y otros países le habría costado a Bolivia cerca de 900 millones de dólares en ingresos no percibidos.

Hacia una marca país más competitiva
Para revertir esta tendencia, Bolivia lanzó recientemente un plan para fortalecer su marca país, basado en cinco ejes:
- Fortalecimiento institucional del turismo
- Facilitación migratoria
- Seguridad turística
- Promoción internacional
- Regulación de la oferta del sector
A su vez, el gobierno confirmó que trabaja para que, en el mediano plazo, los ciudadanos bolivianos puedan ingresar a Europa sin visa Schengen, apuntando a consolidar una relación más equilibrada en materia migratoria.
La seguridad, el otro desafío
Si bien apuesta por una apertura migratoria, el gobierno aseguró que mantendrá un estricto control en las fronteras y reforzará los sistemas de registro y vigilancia, combinados con campañas de promoción internacional y obras de infraestructura.
El objetivo es claro: posicionar a Bolivia como uno de los destinos principales de Sudamérica y transformar al turismo en uno de los motores centrales de la recuperación y diversificación económica del país.
Con esta medida, Bolivia se suma a la tendencia global de facilitar el movimiento de viajeros como estrategia para competir por inversiones, consumo y desarrollo local.
Compartir este contenido:




Publicar comentario