En vísperas del 8M: Un cuarto propio para Florencia
Ayer me crucé en Instagram con una publicación de un emprendimiento que comercializa objetos de defensa personal para mujeres. Si scrolleas en la página web, podes encontrar el gato manopla, el tarjetero navaja y el llavero de gas pimienta. Las descripciones de los posteos de Instagram están dirigidos al repudio del acoso callejero y a la importancia de aprender a defendernos.
¿De qué habría que defendernos?
Por Guadalupe Luna

Buscando opiniones de los productos, me encontré con un comentario de un usuario con nombre de mujer. No quiero dejar pasar ese detalle: el nombre, la foto y el uso de los adjetivos en femenino. Florencia, de aproximadamente 40 años, escribió:
“A mi de chica me gustaba que me dijeran piropos. Acá estoy, no me morí, no tengo miedo a salir. No me hago la víctima, ni denuncio a un hombre por un simple piropo”.
¿Son realmente simples?
El año pasado, se registraron 211 femicidios en nuestro país. En lo que va del 2026, ya se sumaron 43 víctimas más.
¿Sabrá Florencia que su grupo etario es el más afectado? ¿Sabrá de Florencia Romano, de Florencia Albornoz y de Florencia Revah? Todas asesinadas por hombres violentos que pensaron en los cuerpos de esas mujeres como trofeos de sus virilidades repugnantes.
¿Sabrá Florencia que antes del 2012 si un hombre mataba a su pareja era considerado crimen pasional? La nueva tipificación penal responde: A las mujeres no se las mata porque se las ama demasiado.
En concordancia con la discursividad violenta que recorre todo el espectro institucional, negar con el gesto cuando escuchamos atrocidades resulta insuficiente. Hay que discutir lo que parecía saldado, pensar el feminismo como punto de partida y no de llegada. También explicar qué es el feminismo para “las Florencias” que se nos presentan. Poner en las bibliotecas a Simone de Beauvoir podría ser el primer paso. Decir a qué corta edad nos dijeron nuestro primer “piropo”, el segundo.
Lo utópico de la oleada feminista de 2018 se gestó gracias a madres que nos explicaron la importancia del ”cuarto propio” ¿Sabrá Florencia que el factor de interseccionalidad que más incide en la violencia de género es el económico? ¿Sabrá cuántas mujeres tienen que convivir con sus agresores?
No abandonemos la tarea. No nos resignemos al espacio contrahegemónico que nos dan las libertades de derecha.
Espero que hayas entendido, Florencia, el porqué no cedemos. El miedo fue el motor de un 144 al que llamar en caso de acoso y de tener una voz para denunciar. Las víctimas no se construyen ellas mismas, se defienden para no serlo.
Florencia, te pido por favor que no te pierdas en esto que voy a decir. Tu hija, con la que compartís foto de perfil, debe tener unos 15 años. Según los informes del desmantelado Ministerio de la Mujer, la adolescencia es la etapa de mayor vulnerabilidad a estos “piropos”. Preguntale Florencia, si camina más rápido cuando pasa cerca de un grupo de hombres y qué siente cuando vuelve sola de la escuela.
Sentate con ella y pedile que te cuente. Espero, entonces, que puedas entender por qué existe el gato manopla y el tarjetero navaja.
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