Tiroteo a dos cuadras de la Casa Blanca: dos soldados de la Guardia Nacional fueron baleados y hay un detenido
Los efectivos se encuentran en estado crítico tras un ataque “dirigido”, según la alcaldesa de Washington. El presidente Donald Trump estaba en Florida al momento del hecho y prometió que el tirador “pagará un precio muy alto”.

Dos soldados de la Guardia Nacional fueron baleados este miércoles a metros de la Casa Blanca, en un tiroteo que encendió las alarmas de seguridad en pleno centro político de Estados Unidos. La información fue confirmada por la agencia AP y luego ampliada por el FBI.
El director del organismo, Kash Patel, detalló que ambos efectivos están en estado crítico, luego de desmentir versiones que los daban por muertos. “Fue un ataque espantoso y dirigido contra dos de nuestros valientes miembros de la Guardia Nacional”, señaló.

El hecho ocurrió en la intersección de las calles 17 y H, a dos cuadras al noroeste de la Casa Blanca. La zona quedó rápidamente acordonada y un amplio despliegue policial —incluyendo helicópteros y equipos de emergencia— se instaló en el lugar. El tirador resultó herido de gravedad y fue detenido.
La alcaldesa Muriel Bowser aseguró que se trató de un ataque directo contra los guardias. En paralelo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció el envío de 500 militares adicionales a la capital, lo que elevará a más de 2.500 los efectivos desplegados.

Donald Trump, que se encontraba en su campo de golf en West Palm Beach, reaccionó en redes sociales calificando al agresor como un “animal” y advirtiendo que “pagará un precio muy alto”. “Dios bendiga a nuestra gran Guardia Nacional y a todos nuestros militares”, escribió en Truth Social.
La presencia ampliada de la Guardia Nacional en Washington viene generando debate desde agosto, cuando Trump federalizó a la fuerza policial local y desplegó tropas de ocho estados para enfrentar lo que describió como un aumento descontrolado del delito. Aunque la orden expiró un mes después, las tropas permanecieron, incluso realizando patrullajes, retenes y tareas de apoyo urbano.
La semana pasada, un juez federal ordenó poner fin al despliegue, aunque suspendió la medida por 21 días para permitir una apelación. El tiroteo de este miércoles vuelve a tensar el clima político y de seguridad en la capital estadounidense.
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