Sol, indie y ritual joven: el Festival Buena Vibra como marca del verano porteño.
Este fin de semana vuelve el Festival Buena Vibra a Ciudad Universitaria, con una grilla que cruza referentes actuales y nuevas voces de la escena musical porteña.

El line-up de esta edición funciona como una declaración de principios. Conviven artistas ya consolidados con una camada que está en pleno ascenso.
Aparecen nombres que llenan estadios y encabezan festivales, como Wos, El Kuelgue y Conociendo Rusia, pero también artistas que representan el mejor momento del indie nacional, como Silvestre y la Naranja, y los mendocinos de Gauchito Club. Abriendo espacio para nombres más nuevos en la escena como son An Espil con su neo-soul y Vinocio que apuesta al jazz y lo experimental. Esta mezcla es la que marca el ADN del Buena Vibra, demostrando que el evento no se queda en lo seguro, sino que busca desafiar el oído del público.

El evento, además, se llevará a cabo en Ciudad Universitaria, entre el río y los pabellones de la Universidad de Buenos Aires. En cierto punto siendo una toma cultural del emblemático espacio universitario, lejos del cemento de los estadios tradicionales.
La experiencia del Buena Vibra no se limita al día central, para los que no puedan esperar al sábado: el viernes 20 habrá una previa oficial en C Art Media, calentando motores con el chileno Alex Anwandter referente del pop político y bailable, y también Javiera Mena pionera del electropop latinoamericano en un formato más íntimo.

Lo que realmente diferencia al Buena Vibra de otros festivales es su sentido de comunidad. Percibiendo como un encuentro generacional, priorizando la diversidad sonora y la identidad porteña en su estado más puro.
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