Salvaje ataque en manada: rugbiers golpearon entre 20 a un joven y lo dejaron al borde de la tragedia en Tucumán
Un nuevo episodio de violencia protagonizado por rugbiers vuelve a sacudir a la Argentina. Esta vez ocurrió en Tafí del Valle, Tucumán, donde un joven de apenas 19 años fue brutalmente atacado en patota a la salida de un boliche durante la madrugada del sábado. Según la denuncia, cerca de 20 personas participaron de la golpiza, que quedó registrada en videos filmados por testigos y difundidos rápidamente en redes sociales.

De acuerdo al relato de la familia, la víctima no tuvo ningún tipo de conflicto previo. Simplemente salió del local bailable junto a dos amigos cuando fue interceptado por el grupo, que comenzó a golpearlo sin mediar palabra. El violento episodio se dio en la previa del torneo Seven de Rugby y generó una fuerte ola de repudio, reavivando el debate sobre la violencia asociada a este tipo de grupos.
Los agresores lo atacaron con piñas y patadas incluso cuando ya estaba indefenso en el piso. No conformes con eso, lo arrojaron a una zanja al costado de la calle, en una escena que muchos testigos calificaron como “inhumana”. Las imágenes captadas por quienes presenciaron el hecho resultaron claves para iniciar la investigación y avanzar en la identificación de los responsables.
Según informó Contexto Tucumán, cinco jóvenes intervinieron para frenar la golpiza y lograron rescatar a la víctima. La familia del chico fue contundente al agradecer esa acción y aseguró que fue determinante para salvarle la vida. “Si no fuera por ellos, lo mataban”, expresaron con angustia. El material audiovisual se convirtió en una prueba central para la causa.
Como consecuencia del ataque, el joven sufrió cortes profundos en la espalda, ambos hombros dislocados, fuertes golpes internos y el rostro completamente desfigurado por las trompadas. Fue trasladado de urgencia a un hospital de la zona, donde permaneció internado varias horas hasta ser estabilizado. Si bien los médicos confirmaron que está fuera de peligro y recibió el alta, deberá continuar con controles estrictos para evitar complicaciones.
El caso vuelve a poner en el centro de la escena la violencia en patota y la impunidad con la que, una vez más, un grupo de rugbiers protagoniza un ataque salvaje que pudo haber terminado en tragedia.
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