La CGT rechazó la reforma laboral del Gobierno y advierte que podría haber confrontación
Gerardo Martínez expresó el desacuerdo absoluto de la central obrera con los puntos del proyecto que Federico Sturzenegger adelantó en Casa Rosada. La CGT anticipa que no aceptará recortes de derechos y evalúa medidas.

La reunión del Consejo de Mayo en la Casa Rosada dejó una imagen que lo dice todo: en la foto oficial, todos sonríen… excepto Gerardo Martínez. El titular de la UOCRA y representante de la CGT marcó de entrada su rechazo a los lineamientos de la reforma laboral que el Gobierno enviará al Congreso el 9 de diciembre, bajo la bandera de la “modernización”, y que la central obrera considera un ataque directo a los derechos de los trabajadores.
Al finalizar el encuentro, Martínez fue tajante: “Hablar de una reforma laboral quitando derechos, con la situación que vive la Argentina, es insólito e inédito. La CGT bajo ningún punto de vista va a aceptar esto”. El gremialista anticipó que presentará un informe a la conducción, pero reconoció que podría haber confrontación si el Gobierno no revisa su postura.
Un encuentro tenso y sin avances
Según todos los presentes, la reunión no fue amena. Tras escuchar los puntos expuestos por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, Martínez se dirigió al despacho del asesor presidencial Santiago Caputo para elevar sus objeciones. Sin embargo, no obtuvo señales de modificaciones al proyecto.
Entre los presentes también estuvieron el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo; la senadora Carolina Losada; el diputado Cristian Ritondo; y el titular de la UIA, Martín Rappallini. Todos se retiraron sin un solo borrador del eventual proyecto: nada quedó por escrito.

Qué propone el Gobierno y por qué la CGT rechaza todo
Los puntos que adelantó Sturzenegger generaron repudio unánime entre los sindicalistas:
- Fin de la ultraactividad: los convenios colectivos dejarían de regir hasta ser reemplazados, lo que permitiría vacíos legales.
- Convenios por empresa por encima del de rama: una medida que, según la CGT, precariza condiciones y debilita pisos salariales.
- Regresividad de derechos: permitir acuerdos que reduzcan beneficios, algo prohibido por la legislación laboral actual.
- Menos delegados sindicales en empresas.
- Cambios en licencias médicas, con impactos salariales durante enfermedades.
- Antigüedad desde cero en renovaciones de contratos, eliminando la continuidad laboral.
“No hay un solo punto que mantenga o mejore un derecho laboral. Todo es para la patronal”, sintetizó una fuente sindical.
Posible paro y búsqueda de aliados
Martínez no descartó un paro general si el Ejecutivo avanza: “Sí”, respondió cuando le consultaron si la CGT podría tomar medidas.
Mientras tanto, la central obrera ya inició contactos con gobernadores, senadores, diputados y cámaras empresarias Pymes, con las que aseguran haber tenido reuniones “positivas”.
El antecedente más cercano es el freno exitoso al capítulo laboral del DNU 70/2023, cuando la CGT logró apoyo político y un fallo judicial favorable. Hoy, con el nuevo mapa legislativo que se definirá el 10 de diciembre, el panorama es más complejo.

Un proyecto presentado al filo del recambio
El presidente Javier Milei planea enviar la reforma un día antes del recambio parlamentario, en un gesto que desde la CGT interpretan como una señal de fuerza. “Están en juego los derechos individuales y colectivos”, insistió Martínez.
La central obrera ya anticipó que no dejará pasar una reforma que, aseguran, “destruye garantías históricas del movimiento obrero argentino”.
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