Donald Trump se declaró dispuesto a “involucrar” a María Corina Machado en el futuro de Venezuela mientras crecen denuncias por desapariciones forzadas
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que está analizando “involucrar de alguna manera” a la líder opositora venezolana María Corina Machado en el futuro político de Venezuela, en medio de un contexto de intensa inestabilidad y denuncias crecientes sobre violaciones de derechos humanos en el país sudamericano.

Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca en conmemoración del primer aniversario de su regreso al poder, Trump se refirió al encuentro que mantuvo la semana pasada con Machado, a quien describió como “una mujer increíblemente amable” tras recibir de ella una medalla vinculada a su Premio Nobel de la Paz. “Quizás podamos involucrarla de alguna manera. Me encantaría poder hacerlo. María, quizás podamos hacerlo”, dijo el mandatario sin detallar en qué forma concreta sería ese rol.
La declaración marca un giro en la retórica de Trump hacia la líder opositora venezolana, cuyo papel en los planes de Estados Unidos para la transición política del país ha sido objeto de diversas especulaciones. Machado, galardonada con el Nobel de la Paz en 2025, ha insistido en la necesidad de una transición democrática en Venezuela tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero.
Sin embargo, la postura de Trump también ha sido ambigua: aunque ahora abre la puerta a la participación de Machado, en ocasiones anteriores había afirmado que la líder opositora “no cuenta con suficiente apoyo o respeto” dentro de Venezuela para liderar el país, y ha expresado su preferencia por trabajar con la vicepresidenta interina Delcy Rodríguez, exfuncionaria del gobierno de Maduro que asumió tras su captura.

Denuncias de desapariciones forzadas en Venezuela
En paralelo a estas declaraciones estadounidenses, familiares de presos políticos venezolanos denunciaron que al menos 200 personas se encuentran en estado de “desaparición forzada” dentro del sistema penitenciario del país, una situación que organizaciones de derechos humanos vienen alertando desde hace meses. Las familias aseguran que no tienen información sobre el paradero ni el estado legal de estas personas, lo que agrava el clima de inseguridad jurídica y represión política en Venezuela.
La controversia se da en un escenario político extremadamente volátil: tras la operación que terminó con la captura de Maduro y su traslado a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico, Estados Unidos ha asumido un rol directo en los asuntos internos de Venezuela, al punto de anunciar que supervisará el país hasta que se produzca una transición ordenada.
Si bien Trump destacó que las compañías petroleras estadounidenses se preparan para realizar inversiones masivas en Venezuela, al asegurar que el país posee recursos mayores incluso que Arabia Saudita, analistas advierten que la exclusión de Machado del proceso de transición hasta ahora refleja tensiones profundas entre Washington y sectores de la oposición, que buscan una salida democrática más clara y participativa para los venezolanos.
La situación continúa evolucionando rápidamente, con reacciones encontradas en la política interna de Estados Unidos, en la oposición venezolana y en el propio Gobierno interino de Caracas.
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