De TikTok al escándalo: la policía suspendida acusó a superiores de pedirle sexo a cambio de dinero
La oficial —viral en redes— cuestionó a sus superiores y acusó al sistema de tolerar coimas y abusos internos mientras la sancionan a ella por “usar el uniforme” fuera de horario.

La oficial de la Policía de la Ciudad, identificada públicamente como Nicole V., fue pasada a disponibilidad (suspendida temporalmente) luego de que en redes sociales —principalmente en TikTok e Instagram— se viralizaran videos en los que aparecía uniformada haciendo bailes, jugando al pool y protagonizando contenido considerado “provocativo”. Las autoridades definieron su conducta como “indecorosa” y abrieron un sumario interno por posible uso indebido del uniforme reglamentario.
Según el parte policial, los videos mostraban a la agente junto a otra mujer —no perteneciente a la fuerza— vistiendo la ropa reglamentaria sin distintivos identificatorios, con gestos e insinuaciones que la institución consideró incompatibles con la imagen pública que debe mantener un servidor policial.
Ante la suspensión, Nicole V. publicó un descargo en su cuenta de Instagram en el que cuestionó duramente la decisión y denunció una discriminación de género. “Me sorprende la persecución de la Policía de la Ciudad así como de la Justicia (…) por filmarme uniformada sin cometer delito alguno”, escribió.
Además, apuntó contra lo que definió como “irregularidades internas”: “Cuando hay poderosos —como en la causa en la que oficiales de la división K9 usaban recursos del Estado para dar clases particulares y pedían coimas— siguen trabajando tranquilos y la fiscalía mira para otro lado”.
La mujer se preguntó: “¿Cuál es la vara que utilizan para juzgarme? ¿Porque soy mujer? ¿Porque no ocupo un cargo de jefa? ¿Porque dije que no a mis superiores cuando me pedían tener relaciones a cambio de dinero?”. Estas acusaciones reeditaron el debate sobre corrupción, abusos de poder y doble estándar dentro de las fuerzas.

Por su parte, desde la fuerza argumentan que la sanción no se basa en contenido sexual explícito —que de hecho no figura en los videos públicos— sino en la violación de normas internas sobre el uso del uniforme, que según la reglamentación debe reservarse para funciones oficiales o actividades autorizadas. El caso será resuelto por la área de Asuntos Internos, que evaluará si corresponde una sanción definitiva o eventual restitución, dependiendo de los resultados del sumario.
Aunque muchos usuarios en redes defienden la libertad de expresión de la agente, otros avalan la sanción: argumentan que portar el uniforme conlleva una responsabilidad institucional y que su uso en contextos de contenido sugestivo puede dañar la imagen pública de la fuerza. El debate está abierto.
Compartir este contenido:




Publicar comentario